Las inversiones de 4 millardos de dólares en las barcazas eléctricas, que no es otra cosa que plantas eléctricas flotantes, con una capacidad convencional de 100 megavatios, son medidas provisionales y puntuales que no resuelven la escasez de fluido eléctrico a largo plazo.
Adicionalmente, son muy costosas, alquiladas, que recorren el mundo como buhoneros, para situaciones de emergencia.
Las "planticas" cubanas que despiertan tanto entusiasmo en el alto Gobierno, son soluciones que dieron gran resultado en Cuba, durante la época de huracanes, por su movilidad y agilidad a pequeños poblados, pero no son soluciones aplicables a la realidad venezolana.
Estas planticas queman diesel, uno de los derivados petroleros más costosos, y sería como retornar a la época inicial cuando se cocinaba con planticas familiares de kerosén.
Un veterano gerente de Cadafe comentó que las 320 que fueron adquiridas, requieren instrumentar una flota de gandolas repartiendo diesel por todo el país, con los altos costos adicionales, y peligraría la exportación de diesel. Agregó que el remedio sería peor que la enfermedad.
La inversión de 4 millardos de dólares para suministrar 2.000 megavatios, ya fue rechazada en el 2003 cuando se produjo un intento de crisis eléctrica.
A juicio de los ingenieros eléctricos que sacan cuentas pareciera que al alto Gobierno no le gusta consultar con fuentes no amigas o independientes que conocen el negocio eléctrico.
Otros proyectos sugeridos al Gobierno indican que debía aceptar la crisis y seguir con un racionamiento razonable y profesional otros dos años, y así podría evadir el fatalista colapso.
Si por cualquier circunstancia, a partir de mayo comienzan las lluvias, el Guri podría solucionar nuevamente el abastecimiento eléctrico, pero no paralizar la creación de nueva energía termoeléctrica.
LA PLANTA DE CUMANÁ
Otro error que está rondando al sector es la construcción de la planta eléctrica de Cumaná, con capacidad para 1.000 megavatios, a un costo de 2 millardos de dólares, construcción a cargo de la empresa española Iberdrola. El nerviosismo por los errores cometidos, podría inducir a contratos costosos.
En contraste, la empresa AES, la que era dueña de la Electricidad de Caracas, construyó en el 2006 una planta en la ciudad de Cartagena, España, de esa misma capacidad a un costo entre 800.000 a 1.000 millones de dólares.
Los técnicos consultados dijeron que en este negocio, se calcula el costo de la obra en relación a la cantidad de kilovatios encargados, que registran un costo promedio de 800.000 bolívares, a 1 millón de dólares el megavatio de ciclo combinado.
La ausencia de licitaciones en obras de estas dimensiones permite la presencia de "travesuras" durante la negociación y siempre suben los costos.
La preferencia reciente por las plantas con tecnología de ciclo combinado, es que estas usan el calor que sale por el tubo de escape y lo inyectan en las calderas, logrando con el vapor una energía adicional.
Las autoridades han anunciado, que además de la planta eléctrica de Cumaná, se anuncia la construcción de otras dos, una en Termocentro y la otra en Guri, y sería de mucha utilidad llamar a participar a las gigantes, aunque sean del "imperio" o amigas de éste, para lograr mejores precios.
"Nunca se sabe" dicen los especialistas consultados, si el canciller español Moratinos un diestro diplomático, en algunas de sus frecuentes visitas a Caracas, logró convencer al Gobierno venezolano de que las plantas "made in Spain" son mejores y sus precios son los standard del mercado mundial.
PREJUICIOS CON LAS GIGANTES
¿Qué tiene de malo convocar ante una crisis de tal magnitud, a los gigantes como Westinghouse, Brown Bovery, General Electric, Itachi y Mitsubishi, para comparar los precios? Ellos no tendrán reparos en negociar con un gobierno socialista como lo hacen en Beijing o Moscú.
Las barcazas eléctricas necesitan más tiempo que el que lleva firmar el contrato, deben acondicionar un muelle, con posibilidades de conectarse con el sistema interconectado, y después debe esperarse que los servicios de transmisión funcionen bien, porque de lo contrario sería una inversión ruinosa.
Tomando como escenario Caracas para atender su servicio eléctrico, podría ser Arrecife, de la Electricidad de Caracas. El promedio de generación de cada una de estas barcazas es de 100 megavatios.
Habrá que tener en cuenta una experiencia, dijeron los analistas consultados, con la instalación de ciclo combinado en la planta Josefa Camejo en Falcón, inaugurada por el presidente Chávez.
La generación no salió del área de la planta para conectarse con el exterior, por la inexistencia de una red de transmisión en perfectas condiciones. Sin embargo, se presentó un show televisado de la instalación y el aumento de potencia a 450 megavatios.