50% de las mayores de 40 años padecen miomas uterinos. Es la patologÃa más frecuente del aparato genital femenino y en los casos severos se procede a la histerectomÃa. La embolización de miomas es la solución no invasiva para evitar la extirpación del útero
¨La miomatosis es la consulta más frecuente en mi práctica y a veces es, inclusive, una condición familiar¨ explica el doctor Patxi Ariztoy, ginecólogo especialista en cirugía laparoscópica avanzada de la Clínica Sanatrix y del Hospital de Clínicas Caracas.
El especialista indica que para tratar los miomas uterinos se puede realizar la miomectomía laparoscópica o histeroscópica y, en los casos más severos, la histerectomía.
La miomectomía laparoscópica consiste en realizar un pequeño corte en la pared abdominal por el cual se puede colocar el laparoscopio, y a través de allí se pueden pasar distintos instrumentos y sondas para llevar a cabo un procedimiento médico tal como la extirpación de fibromas uterinos.
Este método evita el uso de grandes incisiones.No es apropiado para fibromas grandes, múltiples o profundos.
Para el doctor Ariztoy la embolización surge como la solución eficaz y no invasiva, porque se practica en pacientes cuya fertilidad ha cesado y tienen vidas sociales y laborales muy activas como para llevar una semana de reposo (laparoscopia), o un mes en el caso de la cirugía convencional.
En estos casos, se realiza el procedimiento de embolización como práctica segura con óptimos resultados, lo que permite al paciente continuar su vida regular, prácticamente al día siguiente, especialmente porque preserva los órganos femeninos.
La embolización uterina para el tratamiento de miomatosis uterina requiere pacientes que reúnan un cuadro clínico de sangrados abundantes, dolor e inflamación abdominal, alteraciones del ciclo menstrual, anemia y dolores en las relaciones sexuales entre otros.
El procedimiento cobra mayor importancia en pacientes diabéticos o con cardiopatías, ya que el riesgo de una intervención quirúrgica es elevado frente a una técnica mínimamente invasiva.
EL PROCEDIMIENTO
Jordi Velásquez, radiólogo intervencionista del Hospital Universitario y la Clínica Santa Sofía, señala que en la embolización de los miomas se introduce un catéter muy fino a través de la arteria femoral para alcanzar la arteria que riega el útero.
"Se insertan por el catéter unas micropartículas que impiden que la sangre llegue al mioma.
Gracias a esta técnica, en lugar de extirpar los miomas, se interrumpe el flujo sanguíneo de las arterias que los alimentan. De esta manera se reduce el tamaño de los tumores y se detienen las hemorragias que agotan a las pacientes".
El procedimiento dura cerca de una hora, se realiza bajo anestesia epidural, puede aparecer dolor durante las 4 o 5 horas posteriores y a las 24 horas de la intervención el 90% de las mujeres reciben el alta y sólo tienen que seguir un tratamiento con analgésicos convencionales durante algunos días.