Debido a la caída de las ventas en España, la Asamblea de MCC tuvo que dar de baja a varios de sus trabajadores en 2008 y 2009. Pero esos cooperativistas fueron contratados por otras cooperativas de la Corporación
Mondragón (Arrasate en vasco) es una palabra que encierra muchas cosas, siendo probablemente una de las más conocidas, la del nombre de un pueblo que marcó una pauta en el quehacer económico de las cooperativas en el País Vasco, primer grupo económico privado del País Vasco, cuyas cifras económicas más reseñables la puede encontrar en el enlacehttp: //www.mondragon-corporation.com
En ese pueblito se encuentran las oficinas centrales del Grupo de Cooperativas conocido como Mondragón Corporación Cooperativa (MCC), considerado el conglomerado cooperativo de trabajadores más grande del mundo.
La tasa de desempleo en el País Vasco es del 14% y en la provincia de Guipuzcoa, donde se encuentra Mondragón, es aún más baja, y sobre todo, si se le compara con la desocupación en toda España, que es del orden del 25%. MCC es un grupo conformado por más 150 sociedades cooperativas, autónomas, y que se integran estratégicamente en la Asamblea de la Corporación.
Debido a la caída de las ventas en España, la Asamblea de MCC tuvo que dar de baja a varios de sus trabajadores en 2008 y 2009. Pero esos cooperativistas fueron contratados por otras cooperativas de la Corporación.
Los socios trabajadores toman sus decisiones fundamentales en sus respectivas asambleas anuales. Luego el sistema de trabajo prevé las competencias de sus juntas directivas y consejos de vigilancia. La Gerencia tiene su normativa, y el proceso pasa del plan anual al hecho productivo diario. Uno de sus lemas es "Si muchas personas piensan cómo superar un problema, la solución es mejor".
Un elemento diferenciador de este grupo cooperativo, es que los ingresos (anticipos de utilidades) de los gerentes no puede superar seis veces el promedio del ingreso de un socio-trabajador del menor nivel de responsabilidades. En el marco de esta cultura igualitaria, otro elemento que se ha ido asumiendo es que el modelo de negocios se fundamenta en "consensos básicos".
Entre los problemas que representa esta regla de oro, está "que lleva un poco más de tiempo explicar los planes y los proyectos. Pero una vez se llega a un acuerdo, es mucho más fácil porque todo el mundo empuja hacia la misma dirección".
En su evolución, las cooperativas agrupadas en MCC han desarrollado una amplia política responsable con el ambiente y la sociedad, a la vez que se certifican permanentemente con las novedades de las normas de calidad y gestión, simbolizadas por las siglas ISO.
Hoy están regadas en muchos países del mundo, y mantienen una gran dedicación al impulso de la innovación, educación y desarrollo de plataformas de investigación científica. Las cooperativas que integran MCC no son inmunes a la crisis de la eurozona, pero ninguna de ellas ha quebrado.
Sin embargo, de acuerdo con expertos de distintas Escuela de Negocios, este modelo es difícil de exportar, entre otras cosas, porque requiere realmente de "una profunda cultura igualitaria".