Se entiende la ayuda a países pobres que nos compran petróleo con condiciones crediticias muy favorables. Pero se subvenciona a naciones británicas con ingresos per cápita más altos que Venezuela
Hay en las cercanía geográficas de Venezuela países que no solo no producen petróleo, sino que además, son países pobres por lo menos más pobres que Venezuela- y que por lo tanto, en un gesto de solidaridad internacional, se han convertido en beneficiarios de las generosas políticas petroleras que Venezuela ha diseñado en relación a las ventas de hidrocarburos a los países miembros de Petrocaribe.
Las políticas de Petrocaribe consisten básicamente en venderles petróleo a los países miembros, pero sin exigirles pago en efectivo, o a corto plazo, sino que ofreciéndoles condiciones crediticias muy favorables: plazos muy largos de pago y tasas de interés muy bajas. Vender a crédito -o abrirles líneas de crédito a los países compradoreses una práctica absolutamente normal en el campo del comercio internacional.
Pero el crédito hay que pagarlo con una tasa de interés cercana o parecida a la tasa de interés que el resto del mundo banqueros, gobiernos o empresas- le cobran a Venezuela cuando nuestro país es el deudor. Si el Gobierno de Venezuela -o su empresa petroleraconsigue crédito a un 10% o más en el mercado internacional -esa es la tasa aproximada que Venezuela debe pagar por los bonos que colocay otorga créditos a nuestros clientes con una tasa menor al 5%, entonces estamos clara e inequívocamente no sólo cobrando poco, o dejando de ganar, sino que estamos perdiendo dinero.
Estamos subvencionando a los países que nos compran petróleo. Estamos pagando créditos caros para poder otorgar créditos baratos. Pero aun así, podría todo este sistema justificarse en base a la solidaridad internacional. Hay que ayudar a los más pobres. Eso tiene sentido. Hay que ayudar a países como El Salvador, Guatemala, Haití o Republica Dominicana. Todo eso tiene justificación. Son países más pobres que Venezuela.
AYUDA A LOS RICOS
Lo que no tiene justificación es que la misma política se aplique para países que son sustantivamente más ricos que Venezuela. Ese es, por ejemplo, el caso de Antigua y Barbuda, país que según las últimas estadísticas del Fondo Monetario Internacional, correspondientes a 2012, cuenta con un ingreso per cápita de 17.523 dólares, mientras que Venezuela figura en ese ranking con sólo 13.242 dólares per cápita. Este país, además, es miembro del Alba.
También Bahamas territorio británico en el Caribe- es miembro de Petrocaribe y cuenta con el ingreso más alto de todo el Caribe: 31.784 dólares per cápita, según datos de la misma fuente para el año 2012. ¿Qué razón hay para subvencionar al territorio británico que no solo tiene los más altos ingreso de la zona, sino que más que duplica al ingreso per cápita de Venezuela? Podríamos agregar a Dominica -país miembro de Petrocaribe y del Alba- que tiene un ingreso per cápita de 14.637 dólares, o a San Cristóbal y Nieves, que exhibe un ingreso de 15.518 dólares per cápita.
Santa Lucía, también miembro de Petrocaribe, tiene un ingreso per cápita casi igual al de Venezuela, de 13.324 dólares. San Vicente y las Granadinas también socio de Petrocaribe y del Albatienen un ingreso ligeramente menor al de Venezuela: solo 11.860 dólares per cápita.
SOLIDARIDAD CON LOS POBRES
Se trata, en los casos mencionados, de países pequeños tanto en su dimensión geográfica, como demográfica y económica- que han logrado insertarse en los circuitos del comercio internacional contemporáneo básicamente por la vía de la venta de servicios turismo, banca y que han logrado un buen nivel de ingreso para sus habitantes. Además, mantienen, por lo general, vínculos económicos y políticos estrechos con los países con los cuales antaño tenían un vínculo de dependencia colonial.
Si a esos países se les ofrecen condiciones comerciales excepcionalmente favorables en su factura petrolera están en su pleno derecho en defensa de sus particulares intereses nacionales- de aprovechar esas ofertas tanto como puedan. El problema radica íntegramente en Venezuela. Es buena la solidaridad internacional. Pero con los más pobres, no con los más ricos.