CARACAS, domingo 19 de mayo, 2013
Facebook Twitter RSS
Temas del día
Catalejo | 18/03/2013
Algunos recuerdos
Vi a Chávez llegar íngrimo y solo en un taxi, cargado de papeles. Saludó aquí y allá y, al sentarnos a la mesa, me soltó: "Nosotros te tenemos entre nuestros planes". Yo agradecí pero rechacé la oferta pues, le dije, tenía desacuerdos esenciales con sus propuestas, y mencioné una: sus ideas económicas estatistas, atrincherado yo en la propuesta de un socialismo liberal
ENRIQUE OCHOA ANTICH
Chávez
0 0a

La semana pasada, dejamos a Chávez en Yare, luego de mi primera visita. Continuemos hoy con esta evocación. Varias veces me encontré con él: en Yare, en el Hospital Militar (cuando, recuerdo, no se trataba con Arias Cárdenas, también convaleciente allí y yo debía pasar de una habitación a otra para hablar con ambos), y luego, ya una vez en libertad.

El día de su excarcelación, lo recibí en el Ateneo de Caracas, donde ofreció su primera rueda de prensa, junto a Carmen Ramia y Miguel Henrique Otero. Esa vez estuve a su lado cuando pronunció su primer discurso a algunos pocos seguidores que lo esperaban afuera. Confieso que me pareció retóricamente precario: ¡quién iba a decir que a los pocos años sería el caudillo popular atribuido de esa colosal capacidad comunicativa que todos le reconocen! Otro día lo visité en casa de uno de sus financistas, en La Floresta, a ver si ofrecía su nombre como candidato a la Alcaldía de Caracas por todos los partidos de izquierda cuando Aristóbulo por la Causa R y yo por el MAS no pudimos acordarnos para impedir la victoria de AD.

Él esquivó aquella propuesta, metido en el laberinto abstencionista e insurreccional. Y lo vi, entre otras muchas veces, una en que Carlos Melo, a fines de 1997, empeñado en sumarme a su proyecto, me invitó a acompañarlos a un recorrido por el bulevar de Catia, cuando ya Chávez había rectificado y anunciado su participación en el proceso electoral. Pero de todos aquellos encuentros me gustaría reseñar nuestro último almuerzo, en El Tinajero de Los Helechos, allá por noviembre de 1997.

Yo había renunciado al MAS, asqueado por su oportunismo y decadencia moral. Todas las encuestas hablaban de una polarización clara entre Irene Sáez respaldada por Copei (¡y la Causa R!) y AD (con Claudio como referencia electoral, aunque luego postularía a Alfaro). Chávez y Salas no alcanzaban más de 8 puntos, ambos, juntos. Vi a Chávez llegar íngrimo y solo en un taxi, cargado de papeles. Saludó aquí y allá y, al sentarnos a la mesa, me soltó: "Nosotros te tenemos entre nuestros planes".

Yo agradecí pero rechacé la oferta pues, le dije, tenía desacuerdos esenciales con sus propuestas, y mencioné una: sus ideas económicas estatistas, atrincherado yo en la propuesta de un socialismo liberal, según había postulado a lo interno del MAS. Pero lo invité a ayudarnos a conformar una alianza de nuevos liderazgos regionales a riesgo si no, le subrayé, de que se recompusiera aquella polarización ADCopei que a mis ojos acabaría con el proceso de cambio que, según creíamos ambos, se había desatado en el país después del 27F.

Entonces él me dio una palmada y sentenció: "No te preocupes: Yo voy a ganar esta vaina". No sé si era una premonición, pero sí puedo decir que todos los partidos (Copei y la Causa R con la precaria Irene, AD con esa pieza arquelógica que era Alfaro, el MAS negándose a sí mismo en el gobierno del Dr. Caldera), se encargaron, con empeño digno de mejor causa, de cumplirle la profecía, de tenderle la cama. Dos o tres meses más tarde, Chávez andaba punteando las simpatías populares según todas las encuestas.

No voté por él. Tampoco lo hice por Salas, traicionado al ver que incumplía su compromiso de no facturar acuerdos "ni abiertos ni encubiertos" (eran sus palabras) cuando patéticamente aceptó el apoyo de AD y Copei. Fue la única elección en que me he abstenido. Lo que vino luego es conocido. Y, gústenos o no, para bien y para mal, ha sido un trozo decisivo de nuestra historia contemporánea. Los venezolanos de esta generación y la posteridad sacarán las cuentas.

Notas anteriores en Catalejo
Mercosur
13/05/2013
Otra vez Mercosur
Para Venezuela, país petrolero (dependiente de ese producto, para más señas), la posibilidad de facilitar el acceso a nuevos mercados constituye condición de su desarrollo, del crecimiento de sus fuerzas productivas, de su industrialización (tarea secular aún pendiente).
Asamblea_Nacional
06/05/2013
La palabra y la política
Parlamento, Congreso, Asamblea, por definición es uso de la palabra, escenario donde se parlamenta, donde se discute. De modo que toda decisión que afecte, que vulnere ese derecho esencial lo es del Parlamento mismo y de la democracia
CNE
29/04/2013
Democracia y fraude
Pero es evidente que el voto como instrumento para la disputa por el poder político es la esencia de la ruta democrática, aquí o en cualquier lugar del planeta, ayer, mañana y siempre
Elecciones 2013
15/04/2013
Perder o ganar
Así, todos en algún momento nos sentimos expresados, representados en el gobierno de la cosa pública. Y así se preserva la unidad de todos. Como se trata, en una verdadera democracia, de un poder limitado en su ejercicio y en el tiempo, quienes están fuera del poder saben que sus derechos estarán protegidos y que siempre existe la posibilidad de acceder al poder
Elecciones
08/04/2013
Abstención y condición
Si una opción política logra conquistar el corazón del pueblo; si su liderazgo tiene un discurso que explique adecuadamente las causas históricas de los males del presente y formule una promesa creíble y tentadora a los ojos del pueblo; si esa fuerza es popular por naturaleza, en su estilo, en su lenguaje, en sus formas, no habrán condiciones por injustas que sean que puedan obstaculizar su victoria electoral
Elecciones
08/04/2013
Los abstencionistas
Los abstencionistas, que vuelven por las suyas, son los onanistas de la política. Al menos en la Venezuela de aquí y de ahora. No que el abstencionismo sea de por sí un instrumento descartable en todo lugar y en todo momento
Elecciones
01/04/2013
A votar, otra vez
Se vota para confirmar el peso de una opción política que, en el futuro, podrá tener el chance de convertirse en mayoría, si logra al fin el desafío de conquistar el alma, el corazón y el cerebro del pueblo. Así que el 14A, todos los venezolanos tenemos el compromiso de votar para así seguir defendiendo y preservando la fuente inicial, el origen mismo de la democracia
 
Tu Comentario
Para participar, necesitas ser usuario registrado en TalCual. Si no lo eres, Regístrate Aquí
Correo Clave
Caracteres restantes: 280
Las opiniones aquí emitidas no reflejan la posición de TalCual.

TalCual no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio.

TalCual se reserva el derecho de no publicar los comentarios que utilicen un lenguaje no apropieado y/o que vayan en contra de las leyes venezolanas y las buenas costumbres.

Los mensajes aparecerán publicados en unos minutos.
Destacadas