Además de cineasta sin suerte, a Miguel Curiel le sigue un enjambre de trabajadores que lo acompañaron en la producción de su última pelÃcula, y a quienes el cineasta no les ha pagado sus honorarios profesionales
Un grupo de profesionales, entre quienes se encuentran periodistas, contadores, diseñadores gráficos y personal de producción, anuncian que emprenderán una querella en los tribunales contra Miguel Curiel, director de Wayuu: la niña de Maracaibo, por dinero que les adeuda y que se niega a cancelarles.
Dicen que luego de haber laborado en la etapa de producción y postproducción de la película, Curiel se rehúsa a atender las llamadas e involucra a Cines Unidos en el asunto. Al parecer y de acuerdo con antiguos colaboradores suyos, el cineasta se caracteriza por no terminar de pagar los trabajos realizados.
En este caso el monto sobrepasa los Bs 50 mil. Los querellantes dicen que después de trabajar con el director Curiel quedan cantando la estrofa de Rubén Blades: “por tu mala maña, de irte sin pagar”.