Las redes sociales e Internet se han convertido en las plataformas preferidas para difundir los rumores acerca del fin del mundo, contrariando los argumentos de la Nasa que intentan calmar a la población asegurando que el mundo no se acabará el 21 de diciembre
Recientes estudios arrojaron que el 10% de los españoles, 12% de los estadounidenses, 13% de los rusos y 20% de los chinos creen en la profecía maya, cuyo calendario “de la cuenta larga” indica que el próximo 21 de diciembre será el fin del mundo.
Con esta creencia se ha propagado la contrucción de búnkeres en EE UU, la compra de bombonas de oxígeno en Rusia y de velas en China para hacer frente a los “tres días de oscuridad tras el Apocalipsis” que un monje tibetano se encargó de describir y difundir.
Las redes sociales e Internet se han convertido en las plataformas preferidas para difundir los rumores acerca del fin del mundo, contrariando los argumentos de la Nasa que intenta calmar a la población, pues por esta causa ha aumentado la tasa de suicidios.
“Todos los meses recibimos mensajes de adolescentes asustados que están pensando en quitarse la vida antes del 21 de diciembre”, informó David Morrison, astrobiólogo de la agencia espacial norteamericana.