Celebrando la diversidad, llega la agrupación Time Ensemble. El grupo surgió del interés de seguir haciendo música de 17 jóvenes de distintas partes del mundo. En las citas que tendrán se escuchará un breve paseo por lo académico, contemporáneo y tradicional
RAQUEL GONZÁLEZ V.
La paz, la unión, la fraternidad y sobre todo la diversidad cultural son algunos de los valores que persigue Time Ensemble.
Esta agrupación reúne a 17 jóvenes de diferentes partes del mundo que han decidido comunicar distintos mensajes a través de la música. En esta oportunidad, los intérpretes se reunirán en nuestro país, para compartir y mostrar sus dotes con el apoyo de la Fundación Bigott.
La idea de crear esta asociación musical surgió en el Coro Mundial de Jóvenes (Oslo, 2010), un evento itinerante que junta a coros de diferentes partes del mundo y que intenta impulsar el amor por las expresiones musicales.
"La intención era continuar haciendo cosas juntos. La agrupación nos dio la posibilidad de seguir realizando lo que nos gusta en una escala más pequeña", expresó el nativo de Malasia, Lee Shiak Yao, quien dirigirá algunas piezas de Asia y Europa en los conciertos previstos para esta semana.
Cada año, delegaciones de distintos países tienen la oportunidad de juntarse y compartir conocimientos en sesiones de verano o invierno. "Los cantores voluntariamente asisten sin ningún valor monetario.
Las instituciones gubernamentales y algunas culturales se encargan de la logística y cada corista cubren sus gastos personales", destacó Paúl Sojo, exmiembro de la Schola Cantorum de Venezuela.
Debido a la crisis económica que afecta el mundo el Coro Mundial de Jóvenes ha dejado de realizarse. Las distintas instancias que costeaban los gastos ya no lo hacen. Sin embargo, han nacido nuevas alternativas como el Europa Canta y el América Canta que siguen difundiendo la labor de los coristas en el mundo.
"Durante estos eventos se realizan actividades cercanas a las comunidades. Talleres, conversatorios y, por supuesto, conciertos, con la finalidad de compartir y aprender de las diversas culturas presentes", expresó Sojo, organizador del encuentro en Venezuela.
"La Fundación Bigott está participando con 8 de sus instructores y 2 percusionistas. Además, han difundido todo el proyecto y nos van a brindar apoyo con el América Canta que se hará en Colombia", agregó.
Las actividades programadas por el conjunto empiezan hoy con un taller en la Casa para la Cultura de Curiepe dirigido a la Coral Infantil Esther Rivas, la Coral UPTBAL y la Coral Barlovento. Luego, este jueves, tendrán dos encuentros: uno con los Pequeños Cantores de la Schola Núcleos Jenaro Aguirre, en el barrio La Bombilla, en Petare y otro en la Schola Carmen Sallés en la comunidad de La Morán, en Catia.
Además tienen planeado realizar dos conciertos. El primero, este viernes, a las 4:30 pm, en la Sala Fedora Alemán del Centro de Acción Social por la Música, y el sábado, a las 4:00 pm, en la Sala José Félix Ribas del Teatro Teresa Carreño.
En estas citas musicales se escuchará un breve paseo por la música académica del mundo, una composición contemporánea venezolana, algunos temas tradicionales de Sudáfrica, un candombe de Uruguay, entre otras piezas.
DANDO EL EJEMPLO
Para cada uno de sus integrantes participar en un proyecto como este tiene un significado muy especial. "Somos afortunados porque podemos romper barreras y enviar mensajes a través de la música. Cuando esto sucede las diferencias entre cada uno parecen no ser tan importantes", exclamó con gran orgullo el invitado malayo.
Cada uno de ellos está consciente de las limitaciones. Sin embargo, se han fijado como misión convertirse en ejemplos de paz, hermandad y difusión de las culturas. Sin duda, como dice Lee Shiak Yao, una novedosa forma de "traer el mundo a la puerta de su casa".