Acción Democrática deja la MUD porque la coalición no avanza

La salida del partido blanco, uno de los más numerosos dentro de la coalición opositora, se dio tras una reunión con otros integrantes del G4, donde se dejó en evidencia que la inacción y el incumplimiento de acuerdos
De la coalición electoral opositora de 2015, y que durante las protestas de 2017 empezó a dar signos de resquebrajamiento, se le suma una nueva partida, y esta vez de uno de los partidos grandes.
Acción Democrática, uno de los partidos del llamado G4 de la Mesa de la Unidad Democrática, se retiró de esa plataforma por el incumplimiento de acuerdos firmados al calor de las protestas del año pasado, y las diferencias en las decisiones que debe tomar la conducción opositora del país para lograr un cambio de gobierno y garantizar la transición.
La salida del partido blanco, uno de los más numerosos dentro de la coalición opositora, se dio tras una reunión con otros integrantes del G4, donde se dejó en evidencia que la inacción y el incumplimiento de acuerdos, específicamente el del 19 de julio de 2017, dejaban sin capital moral a la MUD para seguir actuando.
Justamente al secretario general nacional de AD, el diputado Henry Ramos Allup le tocó presentar ese “acuerdo de gobernabilidad” firmado por los partidos de la MUD, donde entre otras cosas, se hablaba de la escogencia de un candidato por primarias para enfrentarse electoralmente a Maduro y los pasos a tomar en caso de una transición.
«Solo nadie puede: la unidad de partidos y un frente social con todos los sectores del país, incluyendo a quienes adversan el cambio, es indispensable», dijo en su momento el líder adeco, que ahora se separa de la MUD.
Pero casi un año después, el diputado Ramos Allup utilizó su curul dentro de la Asamblea Nacional para “advertir” al resto de los opositores de lo que se avecinaba.
La última gran arenga de Ramos Allup sobre el tema fue el 22 de mayo, dos días luego del proceso electoral donde Nicolás Maduro resultó reelecto y que la AN desconoce.
“Seguir haciendo debates y firmando documentos que todo el mundo viola como le da la gana y sin explicarle al país las decisiones, no acercarán a la dirigencia política opositora a lograr un cambio”, aseveró el dirigente adeco ese día.
Además nombró el acuerdo del 19 de julio. “Nosotros el año pasado suscribimos todos un documento de que la Unidad elegiría su candidato por elecciones”, dijo Ramos Allup en clara referencia a la decisión de Henri Falcón de postularse a la Presidencia, desechando el llamado de la oposición de no asistir al proceso del 20 de mayo.
“Nadie es pendejo. Cualquiera que se autocalifique va a pelar bola, porque nadie lo va a apoyar”, sentenció el parlamentario.
También reiteró que los dirigentes deben construir la unidad en bases muy sinceras, y considera que lo primero que se debe hacer “es seguir presionando por el cambio de ese CNE para generar condiciones, porque mientras sigan esos la gente no va a salir a votar porque no tiene confianza”.
La reestructuración de la MUD, con una serie de instancias de conducción política, es otro de los puntos que critican los adecos. Una fuente ligada a la alta dirigencia comentó que esos cambios “en opinión de AD, fue un fiasco”.
Además, existen una serie de discrepancias con un partido específico: Voluntad Popular. Tal parece que la organización que dirige Leopoldo López fue la encargada de paralizar el nombramiento de Ramón Guillermo Aveledo en la instancia de conducción más alta de la MUD.
También dentro de esa lista se incluye la «pretensión de aislar a los gobernadores democráticos electos por el pueblo, eso para nosotros es inaceptable», aseguró la fuente cercana a la alta dirigencia de AD.
Los gobernadores «blancos» son cuatro y fueron electos en octubre de 2017 tras la decisión de la MUD, incluyendo AD, de no juramentarse ante la Asamblea Constituyente.
Laidy Gómez (Táchira), Ramón Guevara (Mérida), Alfredo Díaz (Nueva Esparta) y Antonio Barreto Sira (Anzoátegui) desoyeron al partido y se postularon, por lo cual quedaron «autoexcluidos» como lo dijo en una rueda de prensa el mismo Ramos Allup.
Pero su posición cobró notoriedad cuando fueron llamados por Nicolás Maduro para ser garantes de las excarcelaciones de un grupo de presos políticos en mayo y junio de 2018. Uno de los altos dirigentes, Bernabé Gutiérrez utilizó su Twitter para defender a los gobernadores y pedir respeto a esos adecos, que habían logrado más excarcelaciones que la MUD durante el proceso de diálogo que culminó en febrero de este año.
Uno calla y traga rolineras de acero por la UNIDAD, pero llegará el momento de hablar claro, ya basta de aguantar tanto; los gobernadores de @ADemocratica han hecho lo correcto y AD no es segundón de nadie. Dispuesto estamos en seguir trabajando por el bienestar de Venezuela. pic.twitter.com/aMnMo5v7ru
— Bernabé Gutiérrez (@adbernabe) 2 de junio de 2018
«AD los dejó tomar su decisión consultando al pueblo que los eligió y luego de eso los liberó de militancia; pero los considera líderes democráticos, que hacen gobiernos democráticos, opositores a este régimen, que gobiernan de manera unitaria con presencia en sus gabinetes de líderes de todas las toldas y que por haber hecho el trámite de ir a la Constituyente para tomar posesión, no implica que reconocen esa espuria asamblea», afirmó la fuente.
En junio de 2018 y también desde la AN, Ramos Allup confesó que los mandatarios regionales le habían consultado está decisión y afirmó estar dispuesto también a ser garante de más excarcelaciones si eso significaba la libertad de más presos políticos opositores.
En general, desde el partido blanco ven esta situación como un libre accionar, pues a juicio de algunos dirigentes, “las coaliciones han funcionado como una camisa de fuerza”.
«Nuestra idea es aportar a la unidad desde nuestro propio perfil; pero una unidad sincera con el objetivo que realmente nos une que es cambiar este gobierno y transformar el país. Seguiremos con intercambios con fuerzas políticas y sectores de la sociedad pero sin la camisa de fuerza de que cada paso que había que dar tenía que ser consensuado por todos. Desde ahora con nuestra propia línea de acción aportaremos al objetivo principal», sentenció la fuente ligada a la alta dirigencia.
Esto no descarta alianzas estratégicas. Otra fuente interna comentó que desde hace varios meses se plantea concertar visiones con Un Nuevo Tiempo, el partido de Manuel Rosales que originalmente es una escisión de AD. La cercanía de criterios, muy superior a la que tienen con Primero Justicia o VP, acerca a los azules y blancos.
También AD piensa a futuro, y es por ello que dentro del partido blanco se ha instalado el debate sobre si acudir o no a las elecciones municipales, convocadas por la Asamblea Constituyente para diciembre de 2018. Y aguas más adentro, los adecos están claros de que si se realiza un referendo para aprobar la nueva Constitución que salga de la ANC, llamarán a votar, por supuesto, por el no.