Ampliación de pista en el Gran Roque pone en riesgo ecosistema del archipiélago

Un grupo de biólogos, oceanógrafos, ingenieros ambientales, gestores ambientales y ciudadanos interesados en la protección del Parque Nacional Los Roques publicó un comunicado en el que solicitan a los organismos competentes la inmediata paralización de la obra de ampliación de la pista de Gran Roque
La elongación de la pista del Gran Roque en la cabecera norte del Parque Nacional Archipiélago Los Roques contempla un aumento de longitud de aproximadamente 300 metros. Actualmente dicha cabecera limita directamente con el mar en una pequeña bahía ubicada al noreste del cayo del Gran Roque. Dicho aumento en longitud solo es posible mediante el relleno de esa bahía. La modificación de la geomorfología del cayo Gran Roque mediante relleno representa una acción contraria a los principios de los Parques Nacionales y a sus usos permitidos.
Por ello, un grupo de biólogos, oceanógrafos, ingenieros ambientales, gestores ambientales y ciudadanos interesados en la protección del Parque Nacional Los Roques publicó un comunicado en el que solicitan a los organismos competentes la inmediata paralización de la obra de ampliación de la pista de Gran Roque.
En el comunicado explican que el área donde se pretende realizar dichos trabajos pertenece a la zonificación de Ambiente Natural Manejado, estipulada en el artículo 12 del Plan de Ordenamiento y Reglamento de Uso (PORU) del Parque Nacional, donde solo está permitido según el artículo 27: “La construcción de infraestructura rústica necesaria para la ejecución de las actividades de recreación, turismo y guardería ambiental, tales como: centros de visitantes, refugios, miradores, áreas de picnic, muelles, cafetines, restaurantes, sanitarios, campamentos turísticos, puestos de guardaparques y obras similares”.
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En la explicación técnica destaca que «la utilización de los desechos sólidos que se han acumulado por años en la zona de servicios del Gran Roque, como material de relleno con el fin de elongar la pista, además de ser inapropiado para este tipo de trabajo, contraviene leyes y normativas legales que regulan este tipo de actividad en ambientes marinos y en Parques Nacionales».
El manejo para dichos desechos están establecidos en los artículos 73 y 74: “los organismos públicos competentes y operadores turísticos son los responsables de recolectar, clasificar y transportar a tierra firme para su disposición final de todos los desechos sólidos generados por los pobladores y los que genere su operación turística respectivamente”.

Cortesía Adriana Humanes (cuenta personal en X)
Parte del riesgo expuesto es que el área a ser modificada por la elongación de la pista «alberga ecosistemas de manglar y de praderas de fanerógamas marinas, ambos protegidos por las leyes nacionales y por el PORU del Parque Nacional. Estos ecosistemas serán inevitablemente impactados por esta construcción a corto, mediano y largo plazo. Adicionalmente con esa construcción se perdería la única playa de anidación de tortuga carey (Eretmochelys imbricata), especie en peligro de extinción, que tiene el cayo de Gran Roque.
Otro de los factores de riesgo del ecosistema en el archipiélago es que la elongación de la pista representa una barrera física no natural, que alterará de manera definitiva los patrones de corriente existentes (dirección y energía del frente marino), afectando a las comunidades de mangle y el desove de tortugas, entre otras perturbaciones que impactarán a los recursos naturales del parque.

Cortesía Fundación Caribe Sur
Señala el comunicado que «esta obra se está adelantando sin contar con el respectivo Estudio de Impacto Ambiental y Sociocultural, tal como lo exige el artículo 129 de la Constitución de la República. Esta obra es una actividad que obviamente está generando un daño al ecosistema y por tanto el estudio es obligatorio, tal como lo señala expresamente el vigente Decreto 1257 (Normas sobre evaluación ambiental de actividades susceptibles de degradar el ambiente) que en su artículo 6 indica expresamente la obligatoriedad de realizar un Estudio de Impacto Ambiental, previo para aquellos “proyectos de aeropuertos públicos y privados”.
Los científicos y ambientalistas que respaldan el documento señalan que además de la paralización inmediata de la obra de ampliación de la pista de Gran Roque, se convoque a representantes de la comunidad de este cayo, y a los demás actores que de manera directa o indirecta se vinculan con el Parque Nacional Los Roques para informarles sobre las implicaciones de ejecutar esta ampliación y analizar las opciones de su procedencia, dentro de las limitaciones de Ley que aplican, y en particular, para el ambiente costero y marino de Gran Roque.