Diálogo o acuerdo, tal cual, por Ángel Monagas

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El denominado “diálogo”, no es tal
Como todo evento político los anuncios no se corresponden con la realidad tras bastidores.
La oposición, por los menos tres de sus partidos más representativos, han decidido y concluido que deben pasar a otro nivel y esto implica, cesantear al gobierno interino, para mí más un gobierno de «internet», que otra cosa.
Guaidó resultó más torpe de lo que parecía
No obstante, el apoyo o el «arreglo» con algunos medios de comunicación privada y con personajes que por el número de seguidores creen dominar la opinión pública, no avanzó su cosmético liderazgo. No logró mantener el número de seguidores que en el 2019 lo respaldamos y ante los hechos evidentes, su liderazgo es mantenido artificialmente y en desconocimiento intencional de figuras de renombre internacional y de gobiernos extranjeros, quizá más por razones de coherencia que por realismo político.
Objetivos de la oposición
Más allá de las presunciones de «negocios» con el «madurismo» y otras posturas, el asunto es regularizar la situación, pues esta indefinición afecta a todos, tirios y troyanos.
Necesitan que haya elecciones para legitimar las nuevas realidades. No las anheladas, si las mejores frente a lo vivido desde el 2015.
Fundamentalmente porque la crisis mundial obliga a replantear a las naciones «sponsor», que han venido sosteniendo el mantenimiento de la «inútil» asamblea nacional 2015, que funciona, aunque usted no lo crea, como un chat de WhatsApp y al gobierno «interino», donde los únicos que han mejorado son sus funcionarios, especialmente los que se encuentran en el exterior.
Cada vez más naciones abandonan el reconocimiento a Guaidó. No hay que esperar ver las bardas arder antes de acelerar situaciones, donde se salga más o menos con la frente en alto.
El gigante de América del Sur, Brasil, es otro soporte al cuestionado Nicolás Maduro y una defensa que pierde el gobierno de «internet».
Lula como buen «sobreviviente» de la política, se entenderá con el país del norte y tampoco negará su amistad con Putin.
Es preferible negociar a perder. Los abogados decimos, el mejor juicio ganado es el transado, se reducen costas y no se sacrifica el orgullo de perder.
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Venezuela y su alta inmigración, producto de esa «incredulidad» en todos los sectores, se ha hecho un problema grave en todo el continente.
Quedaría mal la oposición si acepta ir amarrada a unas elecciones con este CNE sin otras garantías que nos protejan de un organismo netamente chavista y de unas Fuerzas Armadas completamente no institucionalizadas y entregadas al «marxismo, leninismo y chavismo».
Una seria observación internacional pudiera emerger.
Igual que la libertad de los presos políticos y el fin de la censura.
Lo cierto es que el «diálogo» es un preacuerdo, cuyas condiciones finales deben ser discutidas, acordadas y refrendadas por cada una de las partes.
Objetivos del gobierno
Negado por los «leguleyos», este diálogo legítima a Nicolás. Que la oposición quiera ir a elecciones con un CNE electo y ratificado por organismos negados en su discurso es un triunfo que se sellará en México.
Acordar elecciones con la participación general y eliminar el efecto de las sanciones, les permite recobrar la normalidad y refrescar la imagen ante el mundo.
No duden ustedes que la solicitud sobre la libertad de Alex Saab es un tema incluido en la agenda, como el regreso de tres mil millones (3000,00) de dólares en el exterior, donde el punto de controversia es la administración de estos.
Los dos jefes de delegaciones coinciden en muchas cosas, entre otras incluso lo atinente a sus gustos personales, que por respeto y línea del periódico no mencionaré.
El real árbitro de este diálogo, el Gobierno de Estados Unidos, tiene fuertes razones estratégicas para que avance.
Muchos gobiernos quieren ver con buenos ojos el inicio del cierre de este capítulo. Para eso falta mucho.
Quedan dudas sobre la representatividad de la oposición: Los partidos presentes no suman el 10% de la oposición del país, ¿incluirán a otros sectores?
A todo evento, Nicolás tiene una carta final por si el mundo se le viene encima en Venezuela. Es una jugada del ABC de la política moderna. Las han usado otros regímenes, muchos acertadamente y otros no.
Preciso un dato, ese cuento de llevar tropas y equipos militares en gran cantidad al Sur del país es una «trampa cazabobos» y…
Estoy seguro que el acuerdo ya se elaboró. Arreglar detalles es lo restante. Establecer un cronómetro a las medidas pactadas. Lo que no han medido ni valorado es el efecto reacción del pueblo venezolano.
La gente tristemente desde hace mucho no se ve reflejada en el gobierno y tampoco en la oposición. No se vislumbra un «cisne negro» ni un «outsider», es preocupante. ¿Reencontrará la oposición esa comunicación? Dios quiera que sí.