Embajador designado por Guaidó en Ecuador dice que no necesita oficina

El embajador De Sola expresó que no mantiene contacto alguno con «los representantes de Nicolás Maduro» en el país
René de Sola, embajador designado para Ecuador por el presidente de la AN Juan Guaidó, afirmó que desempeña sus funciones en varias esferas y que no requiere de oficina para poder despachar, según dijo a la agencia Efe.
El mes pasado, De Sola presentó sus cartas credenciales ante las autoridades ecuatorianas, que habían reconocido en enero a Guaidó como presidente interino de Venezuela después de que el líder opositor se proclamó como tal, con la esperanza de que pueda promover a la brevedad posible elecciones libres en ese país.
De Sola expresó que no mantiene contacto alguno con «los representantes de Nicolás Maduro» en el país, al aludir a los funcionarios que aún operan en la sede de la embajada de Venezuela en Quito.
Indicó que, en paralelo, desarrolla su labor «en tres estaciones en todo el país», que no detalló pero se suponen son las ciudades con mayor número de venezolanos.
«Hemos enfocado nuestra atención en tres esferas y la primera, sería hablar del fortalecimiento de las relaciones entre Ecuador y Venezuela en todos los ámbitos», expresó el representante de Guaidó.
El embajador manifestó asimismo su preocupación por la situación de vulnerabilidad de los migrantes venezolanos que llegan al país.
«Estamos trabajando con las organizaciones internacionales y las asociaciones de venezolanos que hacen vida aquí para ver cómo empezamos a ejecutar ayuda humanitaria para ellos», reveló.
Y el último ámbito de acción es la inserción de los venezolanos en el aparato productivo de Ecuador, comentó.
De momento, el embajador designado por Guaidó no tiene intenciones de interferir en la función que desarrollan los funcionarios de la embajada leal al Ejecutivo de Maduro, y argumentó su decisión en el elevado número de migrantes que solicitan diariamente trámites consulares.
«En Ecuador vivimos una situación migratoria muy importante», refirió el representante diplomático al cifrar entre 270.000 y 300.000 los venezolanos que se encuentran en Ecuador, de los cuales 100.000 cuentan con visado expedidos por las autoridades ecuatorianas.
«Si la función consular deja de funcionar entraríamos en un problema, le causaríamos un problema más grave a nuestros conciudadanos», adujo.