Machado: Upata, un pueblo golpeado, claro y firme en su deseo de cambio

La noche de este jueves, María Corina Machado encabezó acto político en Upata. En Guasipati, dijo a los niños y jóvenes que se les dejará un país «del que ustedes se van a sentir súper orgullosos, una Venezuela en la que van a tener la oportunidad de hacer todo lo que quieran con su vida»
La dirigente María Corina Machado, coordinadora nacional de Vente Venezuela y ganadora de las primarias opositoras, realiza este jueves 6 de junio su segundo día de gira por el estado Bolívar.
En la noche, María Corina Machado encabezó un multitudinario acto político en Upata.
“Toda la energía está puesta aquí. Hagamos a Edmundo González Urrutia, presidente el 28 de julio”, subrayó.
Machado se mostró emocionada por el apoyo en Upata: «Upata, un pueblo golpeado por este sistema, hoy más que nunca claro y firme en su deseo de cambio».
¡Qué noche! ¡Qué emoción!
Upata, un pueblo golpeado por este sistema, hoy más que nunca claro y firme en su deseo de cambio.
Lo haremos juntos. #VamosAGanar. @EdmundoGU @MariaCorinaYA pic.twitter.com/dokEUmVwnT
— Comando ConVzla (@ConVzlaComando) June 6, 2024
Más temprano, desde Guasipati, dijo: «Esta lucha la estamos dando por ustedes y para ustedes».
Señaló a los niños y jóvenes que se les dejará un país «del que ustedes se van a sentir súper orgullosos, una Venezuela en la que van a tener la oportunidad de hacer todo lo que quieran con su vida».
Asimismo, la dirigente opositora indicó: «Este sentimiento que hay en Guasipati es el mismo que se está irradianto en Venezuela entera. Un país que estaba triste, sin esperanza y dividido, y que hoy se ha unido en un solo grito de libertad».
A su paso por El Callao, Machado aseguró que «en 52 días vamos a cobrar y a ganar». Indicó que esta población del estado Bolívar «vale oro».
También sostuvo que el 28 de julio “cada voto tiene que ser respetado y tiene que contarse”.
Desde allí, el dirigente Andrés Velásquez (LCR), quien acompaña a Machado, se refirió al dolor del pueblo de El Callao «un pueblo minero por excelencia, un pueblo saqueado, un pueblo abandonado donde agredieron a los pequeños mineros para que vineran grandes empresas a saquearlo y a no dejar nada».