Entre Claudio Fermín y Juan Barreto todavía hay algo que se interpone

La vida da muchas vueltas. Esas vueltas producen, a veces, grandes sorpresas. ¿Quién podía imaginar hace unos años, tal vez hace apenas unos meses, que dos dirigentes políticos como Claudio Fermín y Juan Barreto iban a ser vistos dándose un abrazo?
Ambos fueron alcaldes, Fermín el primero elegido por el voto popular en Caracas. Barreto ocupó el despacho del alcalde metropolitano. Fue el segundo chavista en llegar a ese cargo y el primero que culminó su mandato sin antes brincar la talanquera. No emuló a Alfredo Peña.
Fermín, fue conocido como el alcalde «teflón», ninguna crítica afectaba su popularidad. Su estilo conciliador, que sigue manteniendo, le producía mejores resultados que en la actualidad. El país, sin duda, es otro. Barreto, por su parte, siempre fue más pugnaz, sus choques mientras ocupó el cargo de alcalde fueron muy sonados, sobre todo a la hora de «combatir» a los enemigos históricos, dígase los adecos. Militancia que tuvo Fermín.
Las diferencias políticas entre uno y otro parecían irreconciliables, pero la pésima gestión de Nicolás Maduro también tiene algunos resultados que pueden considerarse positivos. Fermín y Barreto siguen teniendo diferencias políticas, no comulgan en todo, no son integrantes del mismo partido, pero están demostrando que hay objetivos que ambos quieren alcanzar y, para ello, es vital ponerse de acuerdo. Y lo están logrando.
El ejemplo que están dando debería ser tomado en cuenta en el mundo opositor. Por lo que se puede ver en la foto, lo que les impide que la relación sea más estrecha, lo que hace que guarden cierta distancia entre ellos, no son las diferencias políticas.