Óscar González aspira recuperar la “cultura Chacao” para mejorar el municipio

Con varios años de experiencia en la administración pública, González ve con buenos ojos que la empresa privada pueda aliarse y brindar recursos para mejorar la calidad de vida en el sector
A veces el postularse a un cargo público va mucho más allá del reconocimiento por parte de la comunidad. Tiene que ver más con el sentido de pertenencia con lugares que han sido parte desde la infancia y que a algunos les nace la motivación de preservar los espacios e intentar optimizarlos para las generaciones futuras.
Ese es el caso del candidato a concejal por el Municipio Chacao, Óscar González, -“Oscarcito” para muchos vecinos- quien por ser habitante de este sector desde niño asegura que desde joven sintió la inclinación de dedicarse a las políticas públicas, elementos que considera como una ventaja para ser elegido en los comicios del 9 de diciembre.
Con experiencia como presidente de la junta parroquial de Chacao, como profesor en Gestión Municipal y Administración Pública en la Universidad Central de Venezuela, así como en la Alcaldía Metropolitana de Caracas en donde fue concejal metropolitano, manifiesta que tiene la voluntad de “querer participar en todo lo que tiene que ver con la mejora de la calidad de vida de los vecinos, que al final es el mejoramiento de mi calidad de vida”.
Parte de su foco es lograr la incorporación activa a las labores de la comunidad, que se preocupen los vecinos en cuidar sus espacios para alcanzar un mejor lugar donde vivir, en ese sentido insiste en que es necesario acudir a las urnas el 9 de diciembre y evitar que otros sectores tomen espacios. “Defendamos Chacao”, invita.
El diagnóstico que se necesita
Como en todos los municipios que conforman el Área Metropolitana de Caracas, resalta que Chacao no escapa de los problemas que aquejan a otros sectores, como por ejemplo lo es la seguridad, ya que el delincuente cuando comete fechorías lo puede hacer en Sucre o en esa jurisdicción. En ese sentido propone retomar el programa de talleres de seguridad vecinal, con lo que se establece conciencia ciudadana para minimizar los riesgos ante la delincuencia.
La iluminación y la ocupación de espacios públicos por parte de la ciudadanía y del sector comercial ayuda a despejar en gran medida a los malhechores, esto en relación al tema del café Páramo que iba ocupar la parte norte de la Plaza Altamira de forma itinerante, es decir, no estaría perennemente en el lugar.
Explica que si bien es cierto que ese espacio público tiene una normativa especial –que insiste que hay que actualizar- manifiesta que “en todas las plazas grandes del mundo tienen negocios”, que a su juicio pueden ayudar a tener espacios muchos más vivos en la zona, sobre todo en el espacio antes mencionados que en la actualidad “sirve para otros fines como prostitución, tráfico de drogas porque no tiene iluminación”.
“Mientras los espacios públicos estén iluminados y tengan vida, actividad cultural y recreativa, ni el ladrón ni el mal vivir estará ahí”, reflexiona.
Además, considera el apelar al apoyo de la empresa privada –en alianzas estratégicas- para llevar a cabo obras para la comunidad de Chacao, puede ser una forma de poder superar el mermado presupuesto que manejan actualmente en la Alcaldía, al igual que es necesario poder actualizar el marco jurídico y tributario, lo que permite la protección de los ingresos municipales.
“Actualización de catastro y zonificación, así como la actualización de los impuestos. En la actualidad, en Chacao cuando se impone una multa a un vehículo, sale más cara la calcomanía que la propia penalización”, dice y se pone a favor de recuperar la cultura ciudadana del respeto a las reglas y al pago de tributos que distinguieron a ese municipio en su creación hace 27 años, dinero que era reusado en las necesidades de ese sector.
Salud Chacao: punto de honor
El servicio médico del Municipio ha sido ejemplo para otras jurisdicciones por su funcionamiento en pro de los habitantes de Chacao, así como lo ha sido el ambulatorio de emergencias debido a la atención que ahí se ofrece. Al respecto, González relata que este último ítem representa un gasto importante para la administración, aunado a que los que venden suministros médicos evitan hacer negocios con la administración pública por el retraso en la liberación de los fondos para cancelar los compromisos.
En ese sentido, dice que se han hecho alianzas con cadenas de farmacias para poder suplir de insumos a la red de salud, al igual que cuentan con el apoyo de varias ONG. Incluso, también hay déficit de personal médico para atender a los vecinos, por lo que gracias a la organización de la comunidad hay especialistas que han tomado turnos de forma voluntaria para impedir que el servicio se vaya a pique.
Al igual que todo, es partidario de que se sinceren los precios de las operaciones al recordar que una operación de próstata en esas instalaciones tiene un costo de BsS 300 (BsF 30.000.000), mientras que en una clínica privada la inversión para una intervención quirúrgica es muy costosa.
Recoger basura es caro
Recuerda que recientemente la empresa recolectora de desechos sólidos fue cambiada en Chacao y dice que “poco a poco” ha mejorado el servicio en la comunidad, aunque advierte que los camiones –al estar cargados- deben viajar a La Bonanza para depositar los residuos, actividad que resulta costosa por el traslado, uso del lugar y mantenimiento de las unidades.
Por ello insiste en que los vecinos deben fomentar conciencia y respetar las horas en las que pasan los camiones recolectores, con lo que minimizan que los indigentes abran las bolsas, deje la basura en el piso, y se lleven las mismas para revenderlas.
La sequía golpea a Chacao
Señala que desde las protestas de 2017 en el municipio “se nos abre y cierra el chorro” de agua, por lo que los vecinos han tenido que buscar la forma de autoabastecerse del líquido. Al respecto puntualiza que el alcalde Gustavo Duque logró la conformación de las mesas técnicas “pero la falta de mantenimiento de la empresa Hidrocapital, falta de gerencia, de conocimiento técnico mantiene a los vecinos con racionamiento”, al igual que el déficit de personal y de equipos.
Advierte también que el agua en Chacao –al igual que en Área Metropolitana de Caracas- no cumple con los estándares establecidos en el mundo, por lo que que muchas personas deben comprar galones en el comercio para consumir y atender a los pequeños.
Por ello, dice que la labor del concejal –además de estar en contacto con la comunidad y buscar resolver los problemas- es reclamar, denunciar y protestar para poder así conseguir que los servicios públicos funcionen.