Para obtener billetes comerciantes bajan precios de compras en efectivo

Los vendedores del centro de Caracas coinciden en algo: la falta de billetes disminuye las ventas, unos han perdido sacos de yucas y otros se ven en la necesidad de adquirir mercancía con un elevado sobreprecio
Autor: Ariadna García | @Ariadnalimon
La escasez de efectivo mantiene sitiados a los comerciantes y, específicamente, a los ubicados en la avenida Fuerzas Armadas en Caracas. Allí, cada transacción se ve condicionada por esta situación que diariamente hace que disminuyan o se compliquen las ventas de productos y servicios. De todo se inventan los vendedores y aun así no pueden contra un monstruo que devora los bolsillos de los venezolanos: la hiperinflación.
En un recorrido realizado por el equipo de TalCual se pudo conocer que el precio de los huevos varía dependiendo de la transacción: si se hace en efectivo el costo del cartón de 30 unidades es de Bs. 230.000 y si en cambio es con tarjeta de débito el precio sube a 250.000 bolívares, según contó uno de los vendedores de un establecimiento, quien aseguró que esta es una manera que aplican para obtener el papel moneda.
Más adelante se encuentra Jhon, un vendedor de frutas y verduras quien tiene un tarantín improvisado con tobos, palos y manteles. “He perdido piña, melón y yuca a morir”, lamenta, al tiempo que señala que ha perdido hasta sacos enteros de productos debido a las limitaciones que tiene para salir de la mercancía porque no tiene punto de venta, “solo efectivo”.
“Desde la primera quincena de enero han bajado las ventas”, añade el hombre de tez oscura mientras organiza las papas. La situación se repite en comercios aledaños que comercializan diversos productos. Una joven que recibe a los clientes en el mostrador dijo que el panorama ha mejorado un poco en febrero, sin embargo, las ventas “son flojas”.
El guiso de los mayoristas
Nelson, dueño de una verdulería de la zona, explica que en el Mercado Mayor de Coche venden el saco de papa en efectivo en 1.100.000 bolívares y con tarjeta de débito o cheque en Bs. 1.500.000. La cesta de tomates recibe el mismo trato: Bs. 450.000 con cheque o tarjeta de débito y Bs. 180.000 si es efectivo. Estos comerciantes manifiestan que se ven obligados a pagar con débito a pesar del sobreprecio, porque no tienen cómo obtener billetes.
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“La cesta de plátano cuesta entre 600.000 y 700.000 bolívares, mientras que por punto de venta llega al millón. Hay que hacer malabares para conseguir la mercancía”, indica. En este establecimiento el kilo del tomate es de 20.000 bolívares “por esta semana”, una expresión que resuena entre los venezolanos a la hora de hacer compras.
“Todo el efectivo se queda en la calle, en el negocio no tenemos”, lamenta Nelson.
Los libreros del puente
En los puestos de venta del puente de la avenida Universidad, los precios de los libros van desde 50.000 a 300.000 bolívares, la mayoría de las transacciones se hacen de manera electrónica. La misma situación se extiende hasta este punto icónico de la ciudad capital.
También quienes buscan una entrada de dinero y pasan por el puente a vender sus libros chocan con la misma pared, pues los libreros se ven en la obligación de rechazarlos ante de la imposibilidad de pagarles con billetes.
Uno de los comerciantes explica que ahora venden entre cinco y 10 libros diarios, mientras que anteriormente este número iba entre 20 y 30, la razón se la achacan a la falta de efectivo.
“Antes compraban un libro en Bs. 30 ahora deben pagar Bs. 300.000”, expresa, además agrega que la mayoría busca libros usados para abaratar su presupuesto.
Luis Moyano, dueño de uno de los tarantines, colombiano de 74 años que llegó a Venezuela hace unas cinco décadas, dice que nunca había vivido una situación tan precaria como la de ahora. “Me puedo ir ya si siquiera, pero no lo haré”, con esa determinación sigue vendiendo libros en el puente de Fuerzas Armadas. “Nunca había visto esto pero si me lo imaginaba con la llegada del señor (Hugo Chávez)”, añade.
Tetas de azúcar
Un pan de queso en las panaderías de la zona ya va por los 85.000 bolívares, en la acera de al lado una vendedora de cigarros aprovecha para ofertar tetas de azúcar (pequeñas bolsitas como de 50/100 gramos) en Bs. 15.000. El vaso de café (negrito) pequeño se ubica en Bs. 3.000 y el mediano en Bs. 4.000.
Más adelante uno de los clientes se queja de la situación “aquí lo que hace falta es alzar la voz, de uno en uno”. Unas cuadras después se encuentra Fernando con su cava llena de helados de vasitos, de chocolate, de fresa, de uva, de galleta María por arriba. El precio de cada uno es de 22.000 bolívares, un artículo que no requería de transacciones electrónicas, hasta hace nada esas mismas paletas criollas podían ser adquiridas por cualquiera con efectivo y hasta con billetes de la más baja denominación.
Hoy Fernando se ve en la necesidad de pedirle el favor a un comerciante que tiene un establecimiento en frente para que le haga las transacciones. Esto lo hace desde noviembre de 2017, las pocas ventas lo llevaron a tomar esa medida. En noviembre el costo de los helados era de Bs. 10.000, a la fecha indica que el valor de su mercancía ya roza los 25.000 bolívares.
De acuerdo a la Asamblea Nacional, la inflación anualizada en Venezuela se ubica en 4.068%, entre enero 2017 y enero 2018. Por su parte el Fondo Monetario Internacional para América Latina, estima que la hiperinflación cierre en 13.000%.
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