Fentanilo, a cubrirnos como sociedad, por Griselda Reyes

Twitter: @griseldareyesq
¿Fentanilo, les suena esta palabra? En mi cabeza ha retumbado desde que me topé hace unas cuantas semanas con imágenes de personas que –presuntamente– deambulaban por las calles de Estados Unidos convertidos en zombies. La impresión, recuerdo, se apoderó de mí y de inmediato pensé en las consecuencias que este fenómeno podría generar en nuestro país.
Pues, resulta que, en días recientes, también en redes sociales, recogí con gran preocupación que esta droga habría sido detectada en la frontera de nuestro país. ¡Que susto! Si como sociedad estamos en caída libre, cualquier cosa que nos altere puede ser una real catástrofe.
Lo primero que se me vino a la mente son tantos jóvenes con problemas de salud mental. Lamentablemente es una epidemia silente que hoy vivimos en Venezuela. También en la manipulación de la que pueden ser víctimas nuestros adolescentes en los sectores populares de este país.
De inmediato, pensando en la oportunidad que tengo de llegarle a tanta gente por este espacio de opinión, empecé a consultar material calificado para precisar qué es, cómo afecta y –más importante aún– cómo lo afrontamos.
¿Qué es el fentanilo? Lo primero que debemos tener claro, es que es un opioide sintético empleado en cuadros de enfermedades crónicas como el cáncer y es un sedante potente contra el dolor.
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En el más reciente comunicado de la Sociedad Venezolana de Anestesiología se nos explica que este potente fármaco con efectos analgésicos ha sido utilizado por décadas en la medicina, obteniendo óptimos resultados en pacientes intervenidos quirúrgicamente.
Si bien es un tema del que no debemos descuidarnos, no debe generar pánico en las primeras de cambio. Según la misma institución, en manos de médicos certificados está a buen resguardo.
¿Qué pasa en Venezuela? A inicios de septiembre, el gobernador del estado Táchira, Freddy Bernal, confirmó que por la entidad andina ingresaron 45 dosis de esa sustancia, específicamente por la frontera colombo-venezolana. Por este hecho fue detenido un ciudadano en la ciudad de San Antonio.
Ante el riesgo latente, y vuelvo aquí a las imágenes que generaron gran terror de la «droga zombie», no podemos invisibilizar que puede generar cuadros de parálisis en las personas que lo ingieren de manera ilegal y en combinación, con otros productos sintéticos.
Aquí es donde, como sociedad, debemos blindarnos todos. Es importante que en casa le hablemos a los más débiles para evitar que se propague en nuestras fronteras el consumo irresponsable de esta poderosa droga.
Como cualquier droga, es importante que en el país generemos conciencia. En la escuela, la casa, desde el deporte o cualquier tribuna social; estamos obligados a preservar el bienestar de los nuestros.
Grisela Reyes es empresaria. Miembro verificado de Mujeres Líderes de las Américas.
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