Hansi Flick, el entrenador responsable del Bayern de Munich, por Gustavo Franco

Hans-Dieter Flick es la persona responsable del resurgir del Bayern de Munich en la liga alemana. No es uno de los grandes nombres del fútbol, ya que no ha tenido roles estelares en su carrera como director técnico. Entrenó en la tercera división de Alemania al Hoffenheim, fue asistente técnico de la selección de ese país, y asistente técnico del Red Bull de Salzburgo. Con esa trayectoria llegó a ser —nuevamente— asistente técnico del equipo bávaro, para luego tomar las riendas cuando se optó por despedir al croata Niko Kovac. Pocos se imaginarían que el desconocido técnico alemán —interino en un comienzo— emularía a Pep Guardiola, al ganar 15 de sus primeros 18 partidos. Una racha que ha hecho que el equipo pase de estar séptimo en la jornada número 14, a primero con 7 puntos de ventaja sobre el segundo puesto luego de haber transcurrido 28 jornadas.
Esta cadena de resultados no es lo único que ha emulado la época de Josep Guardiola en el Bayern de Munich. El estilo de juego también ha vuelto a ser más similar al que se practicaba cuando el catalán era técnico del conjunto bávaro. Si con Niko Kovac se buscaba el juego directo, con Hansi Flick se busca elaborar a través de sucesiones de pase.
Ello ha traído como consecuencia que los jugadores más destacados del equipo (además del siempre fiable Robert Lewandoski) hayan sido Thiago Alcántara y Joshua Kimmich, ambos jugadores del mediocampo que se sienten cómodos cuando se implementa un fútbol de posesiones largas. Luego, también se ha implementado un gran enfoque en juego por las bandas, particularmente los cambios de juego de un lado a otro cuando se atraen a jugadores del equipo contrario a un costado del campo. Lo cual a su vez produjo la irrupción al primer equipo del velocísimo Alphonso Davies, lateral izquierdo canadiense de 19 años quien, con sus buenas actuaciones, promete ser un talento a tomar muy en cuenta futuro.
*Jesús Elorza: Los costos de la pandemia en el deporte, por Jesús Elorza
Una mejor elaboración del juego, y una mayor concentración del juego por las bandas ha llevado a que el delantero polaco Robert Lewandoski ya tenga 41 goles a esta altura de la temporada. Los números son un escándalo si se toma en cuenta que el jugador ha estado presente en 36 partidos de este curso 2019-2020. Eso habla de que las ocasiones de gol que genera el equipo son más claras, y le permite hacer a Lewandoski lo que mejor sabe hacer: jugar cerca de la portería contraria y buscar el gol.
El Bayern, además, tiene pie y medio en cuartos de final de la Liga de Campeones (en caso de que llegase a reanudarse) luego de haber derrotado al Chelsea con un 0 a 3 contundente de visitante en el partido de correspondiente a la ida de los octavos de final. Nuevamente, Lewandoski anotó, y tiene un promedio goleador en la competición de élite en Europa de casi 2 goles por partido. Los otros dos goles los anotó el talentoso extremo Serge Gnabry.
Aunque el Bayern de Munich —al ser un equipo de los más grandes del mundo— acumula muchos jugadores talentosos, también es susceptible a altibajos en su rendimiento colectivo. Desde que llegó al banquillo de Munich Hansi Flick, se ve que por encima de todo hay un equipo que ejecuta una visión de cómo se debe jugar al fútbol. Y si los protagonistas son jugadores del talento de Lewandoski, Gnabry, Kingsley Coman, Thiago Alcántara y Joshua Kimmich, pues no se debería dejar por fuera al Bayern de la lista de favoritos para competir por la Liga de Campeones (nuevamente, si se reanuda).
El camino es difícil, claro está. Pero hay que recorrerlo. Y Hansi Flick y sus dirigidos lo están atravesando, dejando a su paso buenos resultados y un funcionamiento excelente.