La extraña muerte del exdirectivo de Pdvsa en Madrid

Juan Carlos Márquez, exsecretario del consejo directivo de la estatal petrolera durante la gestión de Rafael Ramírez, fue encontrado muerto el 21 de julio en horas de la tarde, según una de las versiones de la prensa española. Antes medios de comunicación contaron que huyó de España a EEUU, pese a que se había ofrecido a colaborar en el caso que se le sigue al exembajador español en Venezuela, Raúl Morodo
Autor: El Pitazo
El domingo 21 de julio en la tarde, Juan Carlos Márquez Cabrera, exdirectivo de Pdvsa de 2004 a 2013, durante la gestión de Rafael Ramírez, fue hallado muerto en Madrid. Según las autoridades, lo encontraron colgado de una correa, con manchas de sangre en la cabeza y el pecho y cerca de él una carta suicida en un escritorio.
“No se suicidó. Lo mataron. Juan Carlos Márquez armaba jurídicamente los guisos en Pdvsa en la época de Rafael Ramírez“, aseguró al periodista Marcos García Rey de El Confidencial una fuente militar de Venezuela y un agente europeo de Inteligencia.
“Habrá más muertos porque los poderosos que han saqueado el país buscan su impunidad a cualquier precio”, sostienen esos mismos profesionales conocedores y analistas de una gran parte de las tramas de corrupción institucionalizada operativas en Venezuela desde hace lustros.
Así se refiere en una nota de El Pitazo. Indica el texto que, al menos tres de las fuentes consultadas , quienes lo conocieron en el ámbito académico y profesional, lo recuerdan como una persona que no revelaba información personal, pero alegre y nunca deprimida. “Si tenía alguna depresión por amor, la pasaba rápido”, contó un compañero de clases en la Escuela de Estudios Políticos y Administrativos de la Universidad Central de Venezuela.
“Muchos deben estar respirando profundamente después de esta muerte, pues Juan Carlos sabía muchos cuentos”, relató una excompañera de trabajo en la estatal petrolera, Pdvsa.
Por eso, al juntar todas las piezas disponibles del rompecabezas del caso Márquez, las fuentes ponen en duda la versión del suicidio. El Confidencial trató de obtener datos de la autopsia a través del Instituto Anatómico Forense y la Policía Nacional, pero desde ambas instituciones esgrimieron la Ley de Protección de Datos de Carácter Personal para no facilitar información porque supuestamente se trata de un suicidio. La investigación judicial recae en el Juzgado de Instrucción número 1 de Alcobendas, al norte de la capital.
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