Las olas, por Carlos Bracho

Que difícil se hace escribir en estos días tan críticos para Venezuela, y es que la inspiración se corta ante tantos sucesos seguidos que no debilitan la esperanza, pero vaya que si sorprenden y alteran el ánimo. Nuestro país, se ha convertido en un campo de batalla que cada vez se recrudece a niveles preocupantes.
Hablarles de la situación en general, me llevaría a redactar anécdotas de las cuales ningún venezolano está ajeno, por eso, ante esto y sin caer en diatriba alguna, quiero dedicar mi artículo al lado positivo de las cosas y a darle fuerzas a cada uno de ustedes, cómo siempre lo hago.
Hoy, la persecución en Venezuela es brutal, luego del anuncio de la llamada “Operación Libertad” y los sucesos del 30 de abril, el régimen ha buscado pasar factura e incluso generar terror en la población por medio de una especie de “cacería de brujas” escalonada en la que cualquiera que esté “mal parado” y con una bandera reclamando libertad puede ser víctima. Con esto no quiero asustarlos, pero si, decirles que el que no la debe, no la teme.
Todos estos días se han generado una ola de rumores, cadenas de Whatsapp y mensajes que están generando ruido y miedo en la sociedad, mensajes que anuncian levantamientos militares, mensajes que anuncian supuestas detenciones por estar en grupos de Whatsapp opositores, mensajes que solo buscan hacer que los ciudadanos se aparten de las calles y por miedo dejen de reclamar sus derechos; no les quiero decir que no deben creer algunos de estos mensajes, pero si debo hacer énfasis en que antes de creer cualquier información corroboré entonces la fuente.
En estos momentos cualquier aliado del régimen busca generar una ola de desinformación para que el miedo sea más fuerte que las ganas de luchar y así nuevamente “enfriar” ese entusiasmo que nos está diciendo a gritos que la libertad está cerca.
Este momento tan oscuro que estamos viviendo en nuestras vidas creo que nos está anunciando que la libertad está cerca, que la oscuridad tiene que ser densa para que el nuevo amanecer venga con fuerza, radiante y listo para quedarse; debemos entender que todos somos necesarios y que los políticos son líderes elegidos por el pueblo para ser una voz representativa en distintos espacios de gobernabilidad, sin embargo, cuando se trata de lucha, de hacer valer nuestros derechos y de hacer que este país salga adelante, los protagonistas somos nosotros, los ciudadanos, creo que durante años se ha subestimado el poder ciudadano y que el cambio está cerca, pero para que esto sea consolidado, es el momento de creernos la película, de entender que unidos somos más fuertes y que nada, ni nadie nos puede quitar nuestro propósito.
Sin temor a equivocarme, puedo decir, que uno de nuestros propósitos en común es que este país sea libre, democrático y se convierta en una potencia productiva, para luego nosotros avanzar y triunfar, quiero terminar, diciéndoles que es el momento de reflexionar y accionar, de sacar la apatía a un lado, de seguir sin rendirse y de unirnos en una sola voz tan grande como el mar y tan fuerte como las olas.