Maduro no le quiere parar a Parolín

La desproporcionada respuesta que le dio Nicolás Maduro a la carta que el cardenal Pietro Parolin le enviara al presidente de Fedecámaras, Ricardo Cusanno, puede reflejar que la piel de Maduro está cada día más sensible, o que fue otra oportunidad que aprovechó para mandar bien lejos la posiblidad de una negociación política entre venezolanos. Tampoco se puede descartar que no haya leído la misiva o que no la haya entendido.
En la carta, Parolín hace votos porque en Venezuela se encuentre un camino para salir del hueco en donde el chavismo metió al país, para lo cual estima que es necesario una negociación seria, que aborde cuestiones concretas y que tenga un tiempo determinado.
Un honor haber recibido esta carta de salutación por parte del Secretario de Estado del Vaticano, Cardenal Pietro Parolín. Motiva a seguir asumiendo el complejo compromiso de buscar soluciones probables y sustentables para y por Venezuela. #EmpresaPrivada #Futuro #Prospectiva2035 pic.twitter.com/KbE8eJz5QC
— Ricardo Cusanno (@RicardoCusanno) July 21, 2021
Maduro aseguró que las palabras de Parolin eran un “compendio de odios, de venenos, de rencillas, de casquillo, de cinismo”. Le pareció extraño que el secretario de Estado del Vaticano le respondiera a Fedecámaras. Es normal que le extrañe, pero es que las personas serias y educadas responden las cartas que reciben.
Como podrán leer, en las palabras que escribió Parolin no hay nada que se parezca a lo que entendió Maduro, o lo que quiere hacer creer que entendió. De paso, muestra su mala educación cuando se refiere despectivamente al sacerdote que leyó la misiva, el obispo auxiliar de Caracas Ricardo Barreto, como alguien desconocido. ¿Tampoco Delcy Rodríguez le dijo de quién se trataba? ¿O es un mensaje “diplomático” que quiere decir que desconoce a la Iglesia cualquier papel en la posible negociación?
Lo planteado por Parolin en su misiva es lo que realmente hace falta en el país. Una negociación seria, sobre los problemas concretos de los venezolanos y que llegue a acuerdos en un tiempo lo más corto posible. Eso evidentemente no le interesa a Maduro, quien es el principal responsable del desastre que vive Venezuela. Su respuesta lo pone en evidencia una vez más, independientemente que la misma se deba a que no leyó bien, que no entendió o que no quiera entender ni entenderse.