No soy monedita de oro, por Wilfredo Mora Graterol

Autor: Wilfredo Mora Graterol | [email protected]
I
El dinero es una de las más antiguas tecnologías.
Como invento, fue anterior a la escritura. Las primeras muestras que, de ellas, la escritura, tenemos, las constituyen las primitivas hojas de cálculo, libros contables de las deudas y los haberes.
Análisis Transaccional, Así, es cómo saca las cuentas Andreas Antonopoulus quien al dejar Oxford se lanzó a la cruzada de explicar el futuro del Bitcoin o dinero digital.
Para ello, se remonta al Análisis Transaccional
El Bitcoin no es Monedita de Oro
Desde Satoshi Nakamoto quien se ocupó de su registro se han creado y cambiado tantos protocolos, hasta 32 cifras con cuatro letras que como olvides tu contraseña puedes ver perdido millones en forma de disco duro.
Apple se negó a desencriptar el código de acceso de un Iphone perteneciente, a un terrorista islámico, aunque el computador de Reyes en territorio ecuatoriano, sobrevivió a un bombardeo.
El Bitcoin ha sido llamado Dinero Nerd que proviene de las apuestas.
II
El sistema financiero internacional se ha vuelto la mayor farsa de la historia. El dinero no tiene valor ni respaldo.
No solo en Venezuela sino desde todos los bancos centrales, el Fondo de la Reserva de los Estados Unidos, los Bancos Centrales de Inglaterra, de Japón, de Alemania, todos, al decir de los expertos, los nerds de las finanzas, el oro no respalda las reservas, el Acuerdo Bretton Woods hace años se volvió trizas, y ahora todos jugamos a la pirámide como lo hizo Bernie Maddof. Así que la criptodivisa parece ser la monedita de oro, transacciones hechas a espaldas del fracasado sistema financiero, sin intermediarios. La semana pasada en Cataluña, se vendió un apartamento dúplex en 40 bitcoins.
III
Pero esto es apenas un capítulo de la ficción en la que se ha convertido el mundo. Usted se da una vuelta, sin salir de casa, y se pregunta. ¿Cómo es posible que un hombre como Donald Trump se haya convertido en presidente del país con la mayor industria y complejo armamentístico del planeta?
A un año de su llegada a la Casa Blanca, el reyezuelo ha sido descrito como un niño que desayuna y cena con hamburguesas McDonald porque tiene miedo que lo envenenen. El nene mandó a poner cuatro televisores en su cuarto del cual no sale y también a poner un cerrojo para que nadie le toque su pasta de diente.
Cualquier parecido al excéntrico multimillonario Howard Hughes, no es casualidad.
IV
El hombre jamás se tomó en serio la carrera presidencial, según afirma Michael Wolff en su libro donde le da con Furia.
Al ganar Trump las elecciones, cosa que no esperaba, dicen testigos, se horrorizó como quien ve a un fantasma, como Diosdado Cabello, quien se orinó en los pantalones, cuando lo pusieron preso, aunque le perdonaran la vida. Los cobardes siempre sobreviven. Tampoco se entiende cómo un gobierno, como el de Maduro, que presenta el Síndrome del Carnicero, según la revista alemana Spiegel, se mantenga en el poder. Como Trump, Maduro, dice que el hambre, la falta de medicina, de gente juntando limosnas, para comprar una inyección, todo, hasta el recalentamiento global es Fake News.
Tenemos en el mundo gobernantes que son la vergüenza de sus ciudadanos. Lo que hizo Maduro en El Junquito, pero ni tan siquiera al hombre que metió la tanqueta en la garganta del Palacio de Miraflores, fue muerto. Le dieron la Presidencia de Pequiven y ahora vive forrado, en Europa, millonario. Al joven que tiró una piedra al aeródromo la Carlota, ése, recibió un disparo de un soldado que estaba jugando a la operación plomo fundido de israelitas contra palestinos. El mundo se ha vuelto una distopía de hombres que gobiernan para la vergüenza y el escarnio de los ciudadanos. Para no hablar de conductores suicidas como el animador de televisión que arrolló 4 bomberos y fue condecorado con el Silencio de la Complicidad en su Primer Grado.
V
En Venezuela, con arrogancia hicimos burla y mofa de la democracia, acota Federico Vegas, en un desaparecido artículo de Prodavinci que no tenía desperdicio, pero que alguien lo envió a la papelera del desguace. Nos reíamos Por Estas Calles, haciendo trizas la democracia hasta acabar con el gobierno. El Canal de Televisión, vio el negocio, en alargar la serie más allá de la ganancia razonable, que puso en fuga a su autor, en dirección a Mochima a vivir como un náufrago. Mochima Mon Amour. Todo lo que nos pase será necesario. Si no es así, así parece.
Personajes como Trump y Maduro, representan las falsas noticias y la mentira, que son ellos mismos. Solo el odio, los mantiene en pie No soy Monedita de Oro, dice el Bitcoin, el próximo candidato a gobernar el mundo de la finanzas.
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