Presidenciales de EEUU tienen todos los ingredientes para terminar en una batalla legal

Si alguna batalla postelectoral llega a la Corte Suprema, tendrá una mayoría conservadora de 6-3 después de que la jueza Amy Coney Barrett fue confirmada el 26 de octubre. Tres de los jueces fueron nombrados por Trump
Las elecciones presidenciales del martes 3 de noviembre en Estados Unidos tienen todos los ingredientes para una larga batalla judicial sobre su resultado: un electorado polarizado, un número récord de votos por correo y algunos jueces de la Corte Suprema que parecen dispuestos a intervenir si hay una contienda muy reñida.
El único elemento que falta para que ambos bandos vayan al tribunal sería un resultado muy ajustado en un estado en disputa. “Si se trata de Pensilvania y Florida, creo que estaremos en una lucha legal histórica”, dijo Jessica Levinson, que enseña derecho electoral en la Escuela de Derecho de Loyola en Los Ángeles, reseñó Reuters.
Las disputas electorales no son inusuales, pero generalmente se limitan a las contiendas locales o estatales, según los expertos.
Este año, en los meses previos al choque del 3 de noviembre entre el presidente Donald Trump y el demócrata Joe Biden, la pandemia del coronavirus avivó cientos de impugnaciones legales sobre todo tipo de cuestiones, desde firmas de testigos, sellos postales y el uso de buzones para las papeletas.
Dos recientes fallos judiciales sobre los plazos para el recuento de los votos por correo han aumentado la probabilidad de que haya pugnas judiciales postelectorales en caso de resultados reñidos en Pensilvania y en otro estado crucial, Minnesota, dijeron expertos en leyes electorales.
El Tribunal de Apelaciones del 8º Circuito de Estados Unidos dictaminó el 29 de octubre que el plan de Minnesota de extender el plazo para el recuento de los sufragios por correo fue una maniobra inconstitucional del secretario de estado de Minnesota, el demócrata Steve Simon.
Los funcionarios de Minnesota fueron instruidos para “separar” las boletas por correo recibidas después del 3 de noviembre. Simon ha dicho que los funcionarios no apelarán a la Suprema, aunque litigios posteriores en los tribunales inferiores determinarán si se cuentan esas papeletas.
El 28 de octubre, la Corte Suprema dejó en pie un fallo del máximo tribunal de Pensilvania que permitía a los funcionarios contar las boletas de voto por correo con sello hasta el día de los comicios y recibidas hasta tres días después.
Los jueces dijeron que no había suficiente tiempo para revisar el fallo del tribunal estatal. Como en Minnesota, los funcionarios de Pensilvania separarán esas papeletas, preparando una posible batalla judicial en caso de una elección reñida.
Corte Suprema con mayoría conservadora
Si alguna batalla postelectoral llega a la Corte Suprema, tendrá una mayoría conservadora de 6-3 después de que la jueza Amy Coney Barrett fue confirmada el 26 de octubre. Tres de los jueces fueron nombrados por Trump.
El presidente dijo en septiembre que quería que su candidata fuera confirmada porque la elección “terminará en la Corte Suprema y creo que es muy importante que tengamos nueve jueces”.
Los especialistas en leyes electorales dijeron que la probabilidad de que la Suprema decida el próximo presidente requeriría un resultado equivalente a un empate en un estado que inclinaría la elección hacia un candidato u otro.
Sólo una elección presidencial ha sido decidida en tribunales en los últimos 140 años. En el 2000, el republicano George W. Bush derrotó al demócrata Al Gore, quien concedió la victoria después de perder una sentencia en la Corte Suprema de Estados Unidos por un recuento en Florida.
Trump negó que vaya a cantar victoria antes de tiempo
Donald Trump, negó hoy que esté planeando alzarse vencedor de las elecciones del próximo martes antes de que los resultados confirmen su victoria, como han reportado medios de prensa.
“Es una información falsa, vamos a ver qué pasa” en la noche electoral, dijo Trump a los periodistas en el aeropuerto de Charlotte, en Carolina del Sur, tras haber dado un mitin, señaló EFE.
El gobernante se refería a la información publicada hoy por el diario digital Axios, según el cual Trump ha dicho a “personas de su confianza” que se subiría a un podio a declararse vencedor el martes por la noche “si parece que está encabezando” los recuentos.
El medio, que cita tres fuentes anónimas “familiarizadas con sus comentarios privados”, aseguró que la intención de Trump de declararse ganador se produciría “incluso si el resultado del colegio electoral aún depende de una gran cantidad de votos no escrutados en estados clave como Pensilvania”.
Para que esto suceda, debería tener ventajas claras “en Ohio, Florida, Carolina del Norte, Texas, Iowa, Arizona y Georgia”, varios de los estados clave de los que se cree que dependerá la elección.
Consultado también por estas informaciones, su rival demócrata en las elecciones, el exvicepresidente Joe Biden, aseguró a los periodistas que su «respuesta es que el presidente (Trump) no va a robar estas elecciones».
Pese a negar lo publicado por Axios, Trump confirmó que intentará que el recuento de los votos por correo se detengan tan pronto como cierren las urnas el martes.
En concreto citó el caso de Pensilvania, uno de los estados más reñidos, y a su gobernador, el demócrata Tom Wolf, cuya honestidad puso en entredicho sin pruebas.