Saco sin Fonden, por Teodoro Petkoff

¿Cómo se manejan las finanzas públicas en nuestro país? De un modo, por decir lo menos, asombroso. Seguramente somos un caso único en el mundo. Difícilmente pueda conseguirse otro país donde el gasto público se ejecuta a través de dos presupuestos; uno, aprobado cada año por el Parlamento y públicamente conocido, y otro, paralelo y secreto, ejecutado a partir de la plata de Fonden, manejada discrecionalmente por Yo El Supremo con la complicidad de Merentes, Giordani, Rafael Ramírez y dos directores más nombrados por el capo mayor —que vaya uno a saber si estos en verdad existen o son innecesarios, dado que en definitiva todo lo decide aquel.
Son, pues, dos presupuestos, de manera que la realidad del gasto público global es desconocida porque Fonden es una caja negra, cuyos manejos financieros están casi completamente ocultos para el gran país —supuestamente participativo. Esto, desde luego, por mucho que los jalabolas se empeñen en calificarlo de revolucionario, lo que es, en verdad, es un gran desorden, que se presta, maravillosamente, entre otras cosas, para las más sensacionales pillerías contra los dineros públicos.
Fonden ha recibido hasta el sol de hoy 20.200 millones de dólares. No se conoce el presupuesto de ese organismo; casi no se sabe en qué se ha gastado lo que se ha gastado, aunque la Memoria y Cuenta del Ministerio de Finanzas se cuida de dejar claro que “todos los gastos de Fonden han sido autorizados por el Presidente”, de modo que Yo El Supremo y sus escuderos fiscales sí saben bien en qué se ha invertido. Saben bien que Fonden ha invertido 6.200 millones de dólares en “papeles basura”, esto es, por ejemplo, en notas estructuradas de deuda ecuatoriana, esas mismas que tras el anuncio del gobierno de Ecuador de que no estaba dispuesto a pagar su deuda, se vinieron a pique, provocando una considerable pérdida patrimonial a la República. Ecuador después rectificó, tras un apresurado viaje de un enviado chavista que le hizo ver al nuevo gobierno hermano que su default nos produciría una pérdida colosal. Bueno, así se maneja Fonden.
Al país se le informó, a raíz de la creación de Fonden, que los dólares del Fondo serían gastados íntegramente en el exterior; para, por una parte, no inyectarle más bolívares a una economía ya sobresaturada de ellos, y, por la otra, para no bolivarizar dos veces los mismos dólares, que ya una vez habían sido transformados en bolívares cuando Pdvsa los vendió al Banco Central y este los incorporó a las reservas internacionales. Pero ocurre que una parte considerable del gasto de Fonden se ha hecho internamente, de modo que ha sido en bolívares. ¿De dónde salieron estos? Pues de los mismos dólares por los cuales ya una vez el BCV había dado su contravalor en bolívares, pero a Pdvsa.
Entonces, ¿quién adquirió esta vez los dólares? No fue el BCV, porque eso se habría reflejado en las reservas. ¡Ah! La jugada es genial: fueron vendidos a los llamados “tres mosqueteros”, los tres bancos privados que desde hace rato vienen participando de los grandes negociados de MinFinanzas. ¿Con qué bolívares pagan esos bancos los dólares? Con los depósitos del gobierno que todavía están en sus balances. Tengo mi chiva y tengo mi real y medio. ¿Revolución? Gran desorden bajo los cielos, diría el inefable Mao Ze Dong, mejor conocido como Mao Tse Tung.