Se eleva a 254 los muertos durante protestas desde que Maduro llegó al poder

En la más reciente jornada nacional de protesta, 3 indígenas de la etnia pemón fueron asesinados por funcionarios de la Guardia Nacional
Provea y el Observatorio Venezolano de Conflictividad Social contabilizan 39 personas fallecidas en el contexto de manifestaciones registradas en el país desde mediados del mes de enero. El 97,43% de estas muertes se produjeron por impacto de bala, y la mayoría en contextos en los que agentes de la fuerza pública y agrupaciones paramilitares actuaban en labores de represión de protestas.
La data manejada señala que 17 de los casos registrados son atribuibles a efectivos de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB); 8 a civiles armados; 7 a las Fuerzas de Acciones Especiales (FAES) de la PNB; 4 al Ejército; y 1 a componentes de orden público de la Policía Nacional Bolivariana (PNB).
El estado Bolívar acumula el mayor registro de personas fallecidas con 12 muertes (30,76% de los casos). Le sigue Distrito Capital con 10 muertes (25,64%); Portuguesa con 4 casos (10,25%); Amazonas y Barinas con tres muertes (7,69% c/u); Táchira y Monagas con 2 muertes registradas cada uno (5,12% c/u); y Mérida, Yaracuy y Sucre con una muerte cada uno (2,56% c/u).
Se estima que 36 de las víctimas eran de genero masculino (92,30%) y 3 de genero femenino (7,69%). Las edades de las víctimas oscilan entre los 16 y los 47 años de edad. En 27 de los casos registrados (69,23%), los asesinados participaban en protestas pacíficas que fueron atacadas por agentes de la fuerza pública y/o agrupaciones paramilitares. 28 de los asesinatos registrados se produjeron en zonas populares de Caracas y otras ciudades del país y 3 en comunidades indígenas.
En el caso de Caracas, las 10 muertes registradas por Provea y el OVCS, se produjeron en el contexto de protestas que se desarrollaban en sectores populares: Catia; Las Adjuntas; San Agustín; La Vega y El Junquito; lo que refleja el cambio en la dinámica del conflicto a partir del 22 de enero; el desvanecimiento de la territorialización política e ideológica que caracterizó al país durante los últimos 18 años; el descontento generalizado de amplios sectores de la población que servían de base social de apoyo al proyecto político bolivariano, y la escalada represiva de la dictadura mediante el empleo excesivo de la fuerza a través del escuadrón de la muerte FAES; la GNB y agrupaciones paramilitares.
En la más reciente jornada nacional de protesta, 3 indígenas de la etnia pemón fueron asesinados por funcionarios de la Guardia Nacional mientras se desarrollaba una manifestación en apoyo al ingreso de la ayuda humanitaria, el pasado 23 de febrero en la población de Santa Elena de Uairén, al sur del estado Bolívar en la frontera con Brasil.
Los pobladores denunciaron que fueron atacados por miembros de la GNB y agrupaciones paramilitares, quienes empleando armas de fuego intentaron dispersar la protesta e impedir el ingreso de la ayuda proveniente del país vecino. Con estas muertes, asciende a 4 el número de pemones asesinados por agentes de seguridad venezolanos en el contexto de manifestaciones realizadas desde el pasado mes de diciembre, en territorios indígenas ocupados militarmente. Desde septiembre de 2017, 6 indígenas de las etnias warao y pemón perdieron la vida a consecuencia de la acción represiva de militares y policías en los estados Bolívar y Delta Amacuro.
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