«Si creo que habrá una intervención, pero no como la gente piensa»
El despliegue militar estadounidense en el Caribe y la crisis política interna intensifican la incertidumbre en Venezuela. Entre la esperanza de un cambio y el temor a represalias, los ciudadanos expresan opiniones divididas sobre una posible intervención
La relación entre Venezuela y Estados Unidos atraviesa uno de sus momentos más críticos en décadas. El despliegue militar estadounidense en el Caribe, con más de 15.000 efectivos, intensifica los temores de una intervención directa. Analistas advierten que la combinación de presión militar, aislamiento económico y represión interna coloca al país en una situación de extrema vulnerabilidad.
Mientras tanto, la vida cotidiana de los venezolanos se ve marcada por la paradoja de vivir entre la amenaza de un conflicto internacional y la lucha diaria por conseguir alimentos y servicios básicos.
TalCual realizó un recorrido por las calles de Caracas para recoger las voces de los ciudadanos frente a la posibilidad de una intervención militar estadounidense en Venezuela.
«Sí creo que habrá una intervención, pero no como la gente piensa, que van a venir y habrá un choque de dos bandos frente a frente, un combate como tal, no. Yo considero que será una operación de inteligencia en la que se va a tratar de hacer la menor cantidad de ruido posible. Realmente sí me gustaría, traería un cambio drástico, reviviría la esperanza que compartimos muchísimos jóvenes de querer ver una Venezuela libre y progresista de la que tenemos actualmente», comentó *Carlos Pérez (nombre protegido para resguardar identidad).
En contraparte, *Juana López, quien pidió el anonimato, afirmó que «toda la historia de Estados Unidos en Latinoamérica es de agresión, invasión y despojo de nuestros recursos, de desestabilizar económicamente a nuestro país, y solo responde a un capricho político. Lo que ellos quieren son nuestras riquezas, de toda la región suramericana, y en el caso de Venezuela, lo que quieren es que el presidente Nicolás Maduro se vaya del país por simple capricho».
«Sinceramente, sí quisiera que hubiera un cambio, pero realmente no sé si vaya a pasar, ojalá que sí. En caso de que suceda, espero que no sea como la gente cree, porque obviamente sería fuerte», declaró *Alejandra Díaz (nombre protegido por identidad).
Por otro lado, *José García, quien pidió el anonimato, dijo que «todo esto no es nada más que una presión. Nuestra oposición lo que tiene es un negocio, y ya ellos dividieron el país, pero aquí está un pueblo, un país con gente emprendedora, que tiene claro realmente cuáles son los intereses de los Estados Unidos. Ellos son un país netamente armamentista, y su negocio es de vender armas y crear guerras, no quieren la paz».
«He visto información en las redes sociales, pero no tengo tanto conocimiento sobre esto. El gobierno dice que Estados Unidos es el culpable de los bloqueos y los problemas económicos, y quieren hacer la guerra, sin embargo, otros dicen que todo esto es para liberar a Venezuela. No tengo un concepto muy definido, y me mantengo a la expectativa, pero realmente no tengo la certeza de si van a venir o no. No sé qué creer a estas alturas», expresó *Lourdes Zapata (nombre ficticio).

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Al ser consultados sobre si cuentan con alimentos y reservas en caso de una eventual intervención, los ciudadanos ofrecieron respuestas diversas. Mientras algunos aseguraron haber tomado previsiones mínimas para enfrentar una posible crisis, otros reconocieron que la falta de dinero les impide prepararse adecuadamente.
«Me mantengo a la expectativa, pero no he tomado tantas previsiones. Por la situación del país, no cuento con los recursos necesarios actualmente para hacer un mercado grande y guardarlo, yo lo que es el mercado que tengo en mi casa lo consumo, y vivo del día a día», aseguró una de las entrevistadas.
«No tengo nada de eso, o sea, tengo comida, pero no estoy preparada por si llega a suceder algo. Si pasa como la gente dice que va a suceder, se iría la luz y todo eso, entonces no, no estoy preparada», admitió otra de las consultadas.
«En realidad salimos a comprar lo de la semana, o compramos para un mes completo, entonces siempre tenemos ciertas reservas de alimento. En dado caso de que pase algo, no creo que tampoco se extienda por muchísimo tiempo y vaya a ser un país militarizado por completo», argumentó un ciudadano en el centro de Caracas.
Durante el recorrido realizado, el factor común es que numerosos ciudadanos prefirieron no ofrecer declaraciones. La negativa, según explicaron algunos de manera reservada, responde al temor de posibles represalias por parte de las autoridades, incluso por el simple hecho de manifestar una opinión sobre la situación política del país.
Desde agosto, Washington reforzó su presencia en aguas cercanas a Venezuela bajo el argumento de combatir el narcotráfico. Se registraron más de 20 ataques aéreos contra embarcaciones sospechosas, con un saldo que hasta ahora registra decenas de muertos en zonas del Caribe y el Pacífico. Paralelamente, la suspensión de vuelos internacionales hacia Caracas tras advertencias de la FAA (Federal Aviation Administration) sobre riesgos en el espacio aéreo venezolano incrementa el aislamiento del país.
La administración estadounidense ha declarado que considera ilegítimo el gobierno de Nicolás Maduro tras las elecciones de 2024, ampliamente cuestionadas por organismos internacionales. Esta postura está respaldada por varios países latinoamericanos, lo que profundiza la crisis diplomática.
*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes «contra el odio», «contra el fascismo» y «contra el bloqueo». Este contenido fue escrito tomando en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.





