Sin unidad nacional no habrá victoria popular, por Héctor Pérez Marcano

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Este sábado 23 de enero se cumplieron 63 años de la maravillosa gesta del pueblo en su histórica lucha por la libertad y la democracia.
Me sorprende —y me entristece— el silencio de la oposición venezolana sobre uno de los días más maravillosos de la historia política del país. No podía entonces permitir que pase por debajo de la mesa como un día más.
Ese día culminó la larga lucha –diez años– contra la dictadura de Pérez Jiménez.
Al recordar ese día me vienen a la memoria las jornadas —no siempre felices— que lo hicieron posible y no puedo menos que recordar a quienes lo hicieron posible y hoy forman parte de la historia política venezolana.
Vale la pena historiar un poco porque nos puede servir de experiencia aleccionadora cuando la oposición venezolana, en una posición suicida, se encuentra fragmentada y facilita así el dominio del régimen totalitario que encabeza Maduro.
¿Cómo se forjó la unidad nacional que cristalizó en la formación de la Junta Patriótica que aglutinaba a quienes luchábamos por la democracia?
Quienes ya formábamos parte del ala izquierda de AD logramos derrotar la posición de Betancourt que se oponía a que el Partido Comunista integrara la Junta Patriótica.
Tuvimos la fortuna de que en Acción Democrática militara Alberto Carnevali quien sustituyó a Ruiz Pineda en la Secretaría General. Carnevali, antes de morir en la cárcel de San Juan de los Morros, nos dotó de un documento en el que planteaba su posición unitaria y proponía que había que realizar, junto con el Partido y la Juventud Comunista, “acciones coincidentes” en las que participaran militantes de los dos partidos.
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Afortunadamente, el PCV era dirigido en la clandestinidad por el legendario “Santos Yorme” que era el seudónimo de Pompeyo Márquez. La Junta Patriótica fue una idea de Pompeyo.
Poco antes de ser apresado Carnevali se logró realizar una reunión entre Pompeyo y Carnevali.
De esa reunión salió el acuerdo para formar la Junta Patriótica con la integración de los cuatro partidos que para la fecha luchaban clandestinamente: AD, PCV, COPEI y URD.
Se decidió también organizar unitariamente el movimiento estudiantil y se formó el Frente Universitario Clandestino integrado por dirigentes estudiantiles de los cuatro partidos.
Aquí debemos recordar que el Frente Universitario Clandestino lo fundaron Germán Lairet por el PCV, Américo Martín por la Juventud de AD y José de la Cruz Fuentes por la Juventud de Copei. Más tarde fueron encarcelados Lairet y Martín que fueron sustituidos por Héctor Rodríguez Bauza y quien escribe. Después de la huelga universitaria del 21 de noviembre del 57 se incorporó Rafael Rodríguez Mudarra por la Juventud de URD.
En ese entonces, yo, además de integrar la directiva del Frente Universitario formaba parte de una célula de agitación junto con Leonardo Certad y Alfredo Maneiro. Nos dedicábamos a dar mítines relámpagos en los eventos donde asistían los caraqueños. Nuestra célula de agitación logró entrar en contacto con sectores del clero que colaboraban cuando previamente les informábamos que íbamos a realizar un mitin relámpago en la iglesia en la que oficiaban.
Recuerdo que, a las cinco de la madrugada, Héctor Rodríguez Bauza me llamó por teléfono a la “concha” donde yo me escondía y me informó que Pérez Jiménez había abandonado el país y se dirigía a República Dominicana. Es difícil describir la alegría que me inundó. El tocayo Rodríguez Bauza me convocó para que inmediatamente me fuera para los estudios de Radio Caracas Televisión donde ya se encontraban los integrantes de la Junta Patriótica y el Frente Universitario, encabezados por Fabricio Ojeda.
Por ello, ante otro 23 de enero no podía dejar de recordar también el día más feliz de mi vida.
Honor y gloria a los que ya no están.
Héctor Pérez Marcano fue dirigente político y diputado del Congreso de la República.
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