Solidaridad con Nelson Bocaranda y Emilio Lovera

@xabiercosco
El chavismo siempre ha sido enemigo de la libertad, en cualquiera de sus manifestaciones. No es casualidad. Su fundamento es una mezcla de cuartel y stalinismo. En los cuarteles la jerarquía se impone, en el stalinismo lo hace el secretario general, el cogollo del partido o el que manda en el cogollo.
Es por ello que desde el primer día el chavismo tuvo a los medios de comunicación y a los periodistas en la mira. Durante estos 20 años han sido innumerables los ataques a la libertad de expresión. Medios cerrados, otros autocensurados y, también, medios y periodistas que decidieron hacer su trabajo apegados al deber de informar. Que decidieron cumplir y hacer cumplir la Constitución.
Uno de ellos es Nelson Bocaranda Sardi. Su trayectoria es conocida por todos. Durante el chavismo ha sido atacado, hostigado y agredido de diferentes formas en varias oportunidades. Hasta el pasaporte le quitaron. Eso de no acatar, seguir y amoldarse a la línea informativa que emana del Ministerio de Información tiene sus consecuencias.
Hoy nuevamente está en la mira de personeros y entes gubernamentales. Le quieren cobrar su profesionalismo, su decisión de informar honestamente. Lo acusan de espía. Acusación que es ridícula, pero peligrosa. De allí a acusarlo de traidor a la patria hay solo un paso. Hay que estar pendientes de este caso.
Además de a Bocaranda, desde el Gobierno también se atacó a Emilio Lovera. El humor es uno de los enemigos más peligrosos que tienen los autócratas. Y Lovera tiene un muy buen humor. Tampoco es la primera vez que sufre las arremetidas oficiales. Él, al igual que otros humoristas, ha visto como cierran salas donde se iban a presentar, o amenazan a sus dueños para evitar que puedan actuar en ellas.
En esta oportunidad utilizaron al Seniat para impedirle regresar a las tablas. La repulsa nacional no se hizo esperar. La gracia les salió una morisqueta. Quedaron en evidencia una vez más. Maduro y su combo andan de muy mal humor.
Sin embargo no fueron los únicos afectados por la censura oficial estos días. En el estado Yaracuy, Conatel cerró dos emisoras de radio. No tenían la documentación en regla, es la excusa habitual, pero la razón verdadera es la misma que en los casos de Bocaranda y Lovera. Salirse del libreto oficial no es gratis.
Para remate, el gobernador de ese estado, militar retirado Julio César León Heredia, decidió tomar el edificio del Diario de Yaracuy y reconvertirla en sede de ese organismo que, según Provea, está haciendo una “limpieza social” en Venezuela: las FAES. Toda una declaración de objetivos.
Desde TalCual les expresamos nuestra solidaridad y apoyo tanto a Bocaranda, como a Lovera, a los dueños de las emisoras cerradas y al propietario del Diario de Yaracuy. Hay que seguir ejerciendo la libertad de expresión.