Virutas, por Fernando Rodríguez

1.-Las elecciones delo 21 de los corrientes han debido demostrarle a los que sí hacen política, a los que no creen en pajarillos en cinta, ni en gobiernos simbólicos, que es tarea difícil negociar con estos tipos que manejan la dictadura vigente, ¿o ya no es ni dictadura? El informe extraordinariamente serio y veraz de la UE así lo demuestra, al cual sumaría las críticas de Andrés Caleca, expresidente del CNE, a las elusiones y concesiones indebidas, más precisamente del ente electoral, en una entrevista reciente.
Concesiones de la monta de la no revisión del registro electoral que poco más o menos sigue siendo el del 2OO5 o no haber peleado siquiera por el robo de los partidos así implicara otras instancias, pero era su deber tratar de restituir la equidad electoral… y un caliente etcétera; pero, agrega Caleca, con toda justicia, el reclamo a los partidos de oposición por no haberse involucrado en las peleas que debían dar dos insuficientes rectores en ese organismo voraz. Que siguen dado hoy, viernes, en Barinas sin mayor apoyo.
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Una de las piezas claves de ese reinicio de la institucionalidad del país era tratar de traer para las elecciones a observadores internacionales creíbles y de abolengo que serían el fiel de la balanza. ¿Quiénes mejores que la Unión Europea, sabia y plural, y que tenía en su risueño canciller un amigo cordial? Pues se logró. Fue la mayor victoria, con la ñapa algo pírrica de la tarjeta de la MUD. Pues para nada.
Desde que llegaron fueron insultados, a sabiendas de lo que podría pasar y pasó, que las críticas serían esenciales y contundentes a sus desafueros. Luego callaron salvo Diosdado que le dijo un insultante adiós a la gran dama que presidió el equipo.
2.-Ahora parece que viene otra vez México y los beatos noruegos. Ya picó adelante Jorge Rodríguez diciendo que la fotografía cambió y hay que meter en el encuentro a la oposición por ellos construida o propiciada. No tengo la menor idea si eso va a prosperar y que dirán los nórdicos y, sobre todo, el señor Biden, incluso la ahora ofendida Europa. Pero es una muestra de que en la reconstrucción democrática de la patria todo vale para estos dialogantes. Por algo vino Zapatero en su viaje número 40, a lo mejor a postular a su asistente nacional para sentarlo a dialogar.
Del revocatorio solo unos cuantos se atreven a hablar, de resto no hay ni discusión, convencidos probablemente a priori de que Maduro está claro de que sin él no hay patria, mucho menos reconstruida.
3.- Yo siempre me he preguntado, y repreguntado en la celebración reciente de las féminas, porqué en Venezuela nunca se ha debatido, en tono audible, de asuntos tan básicos como los derechos que tienen que ver con el sexto mandamiento, como el aborto, no digamos el matrimonio igualitario, y unos cuantos tópicoas más, y que aun en nuestra tercermundista América latina no solo se han tratado de imponer sino que en no pocos casos, aun en gobiernos conservadores, se han alcanzado logros.
No ve uno una influencia descomunal de las Iglesia, en el caso actual más bien hostil al régimen. Y éste, en tanto que se autodenomina revolucionario, debería ser al menos radicalmente laico. Pregúnteles a los compañeros cubanos, que los soviéticos educaron en el materialismo dialéctico y el materialismo histórico, versión estalinista. No es nada claro a estas alturas. Y feministas las hay desde hace muchas décadas y muy aguerridas. Que yo recuerde solo Teodoro Petkoff incluyó en el programa de una candidatura presidencial suya la libertad del aborto. Hace ya como medio siglo.
Fernando Rodríguez es filósofo. Exdirector de la Escuela de Filosofía de la UCV.
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