35 presos militares con patologías crónicas aguardan por medidas humanitarias

35 presos militares con patologías crónicas aguardan por medidas humanitarias. Justicia Venezolana dvierte que a estos presos políticos se les vulnera el derecho a la salud. Al mismo tiempo, la Organización No Gubernamental (ONG) destaca la urgencia de que sean abiertos los tribunales con medidas de bioseguridad ante el covid-19. En el grupo de los presos militares enfermos está el general Oswaldo Hernández Sánchez, detenido desde 2014 por la Operación Jericó, quien padece de cáncer con metástasis grado IV
35 presos militares con patologías crónicas aguardan por medidas humanitarias. Justicia Venezolana advierte que a estos presos políticos se les vulnera el derecho a la salud. Al mismo tiempo, la Organización No Gubernamental (ONG) destaca la urgencia de que sean abiertos los tribunales con medidas de bioseguridad ante el covid-19.
El grupo de los uniformados enfermos figura dentro los 260 presos políticos militares que registra la ONG. Durante el taller «Violaciones a las garantías de los derechos humanos, enfocado en el derecho a la salud de los presos políticos militares», Neida Pérez, directora de Justicia Venezolana, afirmó que las medidas cautelares se requieren con urgencia.
Recordó que «la violación del derecho a la salud y la existencia de un patrón en las actuaciones de los organismos a cargo de los presos políticos militares es un delito de lesa humanidad».
La abogada exigió la atención oportuna y adecuada del Estado.Pérez añadió que los presos militares suman más de seis meses en una cuarentena extrema y sin contacto con sus familiares, además en condiciones de hacinamiento.
Expresó que aunque los militares detenidos por razones políticas han resultado negativo en las pruebas del covid-19, se enfrentan a grandes posibilidades de contagio por el virus.
En el taller de Justicia Venezolana, realizado el martes 29 de septiembre, se presentó un resumen de los presos militares con patologías crónicas, dentro de los que se encuentra el general Oswaldo Hernández Sánchez, preso desde 2014 por la Operación Jericó, quien padece de cáncer con metástasis grado IV.
De acuerdo con Lilian Camejo, también directora de la ONG, el oficial permanece recluido en el Hospital Militar Dr Carlos Arvelo, de Caracas, donde recibe una atención mínima para su patología.
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Militares con dolencias
En el caso de los generales Raúl Isaías Baduel, exministro de la Defensa, y Miguel Rodríguez Torres, exministro de Interior y Justicia, el diagnóstico es de hipertensión severa. Rodríguez Torres requiere además de terapias de recuperación tras ser operado del hombro derecho.
Asimismo, dentro de los 35 presos militares con patologías crónicas se encuentra el teniente coronel Igbert Marín Chaparro, detenido en 2018 por presunta conspiración y quien comandaba el Batallón Ayala. El oficial presenta pérdida progresiva de la visión, hipertensión y varicocele.
El también teniente coronel Henry José Medina Gutiérrez, detenido hace dos años y medio, tiene lumbalgia crónica y lesión en ambos manguitos rotadores, entre otras dolencias.
En la lista de los presos políticos militares con problemas de salud se encuentran, entre otros, el teniente coronel Freddy Mogollón Rojas (detenido en mayo de 2018), que tiene insuficiencia renal, diabetes melitus, insuficiencia venosa y obesidad morbida. Dentro de los 35 militares enfermos está el sargento Yecson Enrique Lozada Matute, detenido en 2017 y procesado por supuesta conspiración en el mismo caso del general Baduel, presenta desnutrición, hipertensión y un testículo inflamado con dificultad para caminar.