Antes de opinar, infórmate; por Simón Boccanegra

El Presidente, en su intento por descalificar el proyecto de Ley de Educación, apeló al argumento de que mucha gente de las 70 mil personas que lo suscribieron, firmó sin haber leído el documento. Para reforzar su alegato, mencionó dos personas que habrían admitido ese comportamiento. Dos entre 70 mil, en todo caso, es una muestra bien poco relevante, pero, desde luego, que tal cosa perfectamente puede haber ocurrido. Como ocurrió, sin lugar a dudas, que millones, ¡millones! de venezolanos que aprobaron o rechazaron la Constitución, lo hicieron sin haber leído ni una sola línea de ella. Pero Chávez imita lo que condena: descalifica un texto que no ha leído. ¿Cómo sabe si es bueno o malo si no lo conoce? Lo que debería importarle al Presidente es el contenido del proyecto. Lo que Chávez debería hacer, antes de condenar sin leer, es meterle el ojo. Si quiere hacer un debate serio, buscando la verdad, el Presidente debería leer con atención este proyecto, para poder opinar sobre el fondo de la materia en lugar de salir con esos recursos polémicos de poca monta.