¡Cuánta Vaina! por Carlos M. Montenegro

Cuesta mucho mantener cierta templanza anta esta caótica situación que estamos viviendo. Son demasiados los “inputs” que nos llegan, como una catarata de bulos, falsas noticias y cada vez mas imbecilidades expresadas por quienes se supone que deben tener estatura para no decir obviedades, tópicos y supercherías cuando no complicidad mal encubierta.
Por ejemplo, las de esa señora ex presidente de Chile y actual Alta Comisionada de la ONU para los DDHH que rayan con desvergonzada complacencia, si no, lean ustedes. El martes pasado declaró: “sería bueno que yo visitara Venezuela en un plazo relativamente corto” y mencionó que “lo primero que queremos asegurarnos es que una visita mía tenga un abierto espacio para comunicarse; y relacionarse con todos los actores involucrados para que sea una visita que realmente tenga sentido”. Asimismo, aclaró que “tenemos que ir con neutralidad a conversar con todas las partes, no ser parte de alguna estrategia; por eso vamos a definir cuándo se concreta la visita; pero según la opinión de la comitiva sería bueno que yo visitara Venezuela en un plazo relativamente corto”. Guabina pura.
Pensando en voz alta, se me ocurre que querrá hacer las cosas bien, pero bien para que el gobierno tenga tiempo de secar la pintura por donde vayan a pasear a la señora, como pasó con los inspectores que la precedieron, y poder guardar la suciedad bajo la alfombra, así como preparar a los “otros entrevistados” convenientemente. Los de la comisión que envió por delante al parecer no le contaron bien lo que vieron. Una de dos: escogió a idiotas de manual o envió a los más listos adecuadamente aleccionados.
La señora debiera saber que no se va a entrevistar con quién debería evadiendo decir cosas concretas; debiera hacer pública la lista quienes quiere y debe entrevistar libremente, de forma que si no se lo permitan, se sepa urbi et orbi
Personalmente opino que esa señora se está haciendo la pelotuda, por usar el argot del Cono Sur. Y estemos también atentos, porque amenaza con visitarnos la Sra. Esmeralda Arosemena de Troitiño, presidenta de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).
Otro aspecto inédito, como tantos otros, ha sido el bochornoso papelón que pasó en la ONU Samuel Moncada, el representante del régimen usurpado. Primero cuando el vicepresidente de EEUU, Mike Pence que no es ningún tuercebotas, se dirigió al Consejo de Seguridad conminando a que la Organización reconociera de una vez por todas a Guaidó, y encarando a Moncada aprovechó para decirle respetuosamente: “usted no debería estar aquí en la ONU”, que ya no pintaba nada, que se fuera a Caracas, y se lo dijera a su presidente y que cediera su puesto al representante designado por el presidente transitorio legal venezolano. Por si fuera poco, Moncada tuvo que escuchar al mismísimo Antonio Guterres, ex presidente de Portugal y actual Secretario General de la ONU, otrora complaciente con “lo bolivariano”, decir que 7 millones de venezolanos necesitan urgente ayuda humanitaria. Apenas eso.
Mientras, el ex presidente aludido explicaba durante una cadena de radio y tv en “prime time”, con pelos y señales detalles de un importante logro de su gestión. Resulta que a los campesinos de la patria ya se les había suministrado el 30% de las semillas necesarias, de arroz vietnamita me pareció entender, para plantar semilleros y al germinar replantar los brotes en filas separadas entre 20 y 23 centímetros; todo eso explicó con la ayuda de técnicos en conexiones remotas a un país que cuando ellos no mandaban exportaba arroz incluso a China.
En ningún momento dijo cuándo llegará el 70% restante de semilla, pero aprovechó para decir que Pence era un “arrogante, que hizo el ridículo” y a los funcionarios de la ONU que osaron decir cosas tan chocantes a su representante Moncada, también les dijo de todo, menos bonitos.
Tras declarar más o menos que le importaba un bledo el asunto, continuó informando al pueblo patriota y leal que pronto habrá una excelente cosecha revolucionaría y tendremos cebollas suficientes en todos los hogares de la patria, que además tienen mucha vitamina C, que así seremos libres y no esclavos de ningún impero g… ahí me perdí, y eso que me encanta la cebolla. Vamos que como en la fábula de Samaniego, la zorra al no poder alcanzar las uvas de la parra, dijo “¡Bah, no están maduras!”.
Un ridículo parecido debió hacer en la ONU el Reino Unido al decir: “La crisis venezolana es de proporciones épicas”, y Alemania también en la ONU: “Apoyamos que haya elecciones verdaderamente libres en Venezuela”, o Francia en la ONU: “Maduro es responsable de la crisis humanitaria más grave”. Y así parece que piensan medio centenar de Naciones.
Ojeando titulares el continuo espiral de dantescas noticias producen vértigo vean si no. Falta de servicios públicos y medicamentos cobró la vida de tres pacientes renales en Carabobo. Mueren 20 niños y 30 más están en riesgo, en el Hospital de Niños J. M. de los Ríos de Caracas.
Mientras que el FMI le bloquea a Maduro el acceso a 400 millones de dólares, el Banco Central de Venezuela (banco de la Nación) cerró sus puertas hace ya un mes, enviando a sus empleados a casa por falta de electricidad y agua. Pero en estos días al parecer el régimen sacó de la bóveda del banco ocho toneladas más de oro con destino desconocido. Aunque la energía eléctrica ya llegó a la zona, aún los empleados no han regresado al trabajo. ¿Qué cosas no?
La producción petrolera de Venezuela se desplomó hasta 732.000 barriles/día como en los años 40 del siglo pasado. Mientras, Jorge Arreaza, Vicepresidente ejecutivo dice: “Venezuela hará llegar petróleo venezolano a Cuba, no puedo revelar la estrategia”. ¿Será una adivinanza?
Llega al aeropuerto de Maiquetía el Airbus A-340 de la aerolínea Mahan Air de Irán, inaugurando los vuelos regulares entre Teherán y Caracas. Debe ser para satisfacer la enorme demanda de pasajeros, imagino que del régimen.
El presidente de facto tras mostrarnos reiteradamente vía cadena nacional, el Plan de la Patria hasta el 2025, con fotos en plan prócer de perfil en la tapa, de sus autores, o sea la suya y la del predecesor que nos lo endosó, añadió casi al final como para animarnos: “debemos acostumbrarnos a trabajar en las condiciones que nos toquen”. ¿Cuál es el problema, si pronto habrá suficientes cebollas, con mucha vitamina C en todos los hogares del país?
Y en El Salvador dicen que ni él ni Ortega serán invitados a la toma de posesión del presidente salvadoreño Nayib Bukele.
¡Cuánta vaina!