En el día del Migrante, ONU pide prestar mayor atención a los riesgos que enfrentan

En el Día del Migrante, la Red de las Naciones Unidas sobre la Migración expresa preocupación por el aumento de los retornos forzosos, muchos de los cuales se organizan sin prestar la debida atención a la salud, la seguridad de los migrantes, ni a las situaciones a las que se enfrentarían de ser devueltos por la fuerza a Estados con sistemas de salud precarios
Con ocasión del Día Internacional del Migrante, este 18 de diciembre, la Red de las Naciones Unidas sobre la Migración hace un llamado a la comunidad internacional para que reconozca que las sociedades inclusivas son más resilientes, dinámicas y prósperas. «En 2021, ser inclusivo entrañará la necesidad de brindar un acceso universal a los servicios de atención de la salud y protección social para los migrantes, independientemente de su condición, y de suministrar vacunas contra la covid-19 en condiciones seguras y asequible», expone el organismo.
Asimismo, sostiene que para el próximo año será preciso presentar mayor atención a los crecientes riesgos que enfrentan los migrantes, especialmente los que se encuentran en situación irregular. Igualmente, recuerdan que «los derechos humanos no son un premio por ser héroe ni una compensación por ser víctima; son un derechos inalienable de todas las personas, independientemente se su origen, edad, género y condición jurídica».
La Rede de la ONU sobre Migración considera que existen motivos para ser «prudentemente optimistas» en términos generales, pues asegura que hay apertura de un espacio para la formulación de soluciones basadas en los derechos humanos para migrantes, incluida la aplicación de procesos de regularización; el acceso a los servicios básicos para todos los grupos de población, independientemente de sus situación migratoria; prórroga de los permisos de trabajo y de residencia; y el recurso a alternativas a la detención de migrantes.
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Sin embargo, este organismo advierte que «las contribuciones de los migrantes a las labores de respuesta y recuperación suelen pasarse por alto» y agrega que los efectos de la pandemia por el coronavirus y las respuestas a esta enfermedad «no han hecho más que acrecentar las vulnerabilidades de los migrantes, exponiéndolos a un mayor riesgo de contraer el virus y haciéndolos más vulnerables a la trata, la explotación y la violencia de género»; así como más propensos a ser objeto de estigmatización y vilipendio.
Por otra parte, la Red expresa preocupación por el aumento de los retornos forzosos, muchos de los cuales se organizan sin prestar la debida atención a la salud, la seguridad de los migrantes, ni a las situaciones a las que se enfrentarían de ser devueltos por la fuerza a Estados con sistemas de salud precarios. Ello, a su vez, expone a los migrantes que retornan y sus comunidades a graves riesgos en términos de salud pública y protección.
En este sentido, los migrantes venezolanos que decidieron emprender una vida nueva en Trinidad y Tobago han sido víctimas, en las últimas semanas, de tratos crueles por parte de las autoridades de ese país, pues decenas de ellos han sido deportados, tras conversaciones con las autoridades venezolanas, en condiciones paupérrimas y más de una veintena de ellos murieron ahogados en altamar.
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La Red de las Naciones Unidas sobre la Migración reitera su llamado para que se suspendan los retornos forzosos durante la pandemia cuando no sea posible salvaguardar debidamente la salud, la seguridad, la dignidad y los derechos humanos de los migrantes y las comunidades de origen y de destino.
«A medida que atravesamos esta crisis, resulta evidente que el Pacto Mundial para la Migración Segura, Ordenada y Regular sigue siendo fundamental para mejorar la vida de los migrantes y sus familias. La migración bien gestionada puede mitigar los efectos negativos de la pandemia de la Covid-19, propiciar una sólida recuperación socioeconómica y forjar sociedades más inclusivas y resilientes. Para ser eficaz, cualquier respuesta a la pandemia debe incluirnos a todos», sostiene la organización.
La Red de las Naciones sobre la Migración, concluye que «estamos ante un mundo en el que los migrantes no tienen por qué ser percibidos como víctimas, salvadores o villanos, sino como simples seres humanos nacidos libres e iguales en dignidad y derechos».
Según cifras de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), citadas por la ONG Save the Children Colombia, en el mundo 272 millones de personas han salido de sus países huyendo de la violencia, la pobreza y tratos humillantes para buscar en otras tierras nuevas y mejores oportunidades de vida.
Venezolanos migrantes
La grave crisis económica, social y política que atraviesa Venezuela desde los últimos años ha expulsado a más de 5,4 millones de venezolanos; lo que hace que esta se considere la migración más numerosa ocurrida en el último medio siglo en Latinoamérica.
El principal país receptores de venezolanos es Colombia y, de acuerdo a los datos de Migración Colombia, para finales de octubre de este año, en su territorio había 1.717.352 venezolanos; de los cuales, 947.106 estaban en condición de irregulares y 770.246 están como regulares.
A pesar de la cuarentena por la pandemia del coronavirus y el cierre de fronteras terrestres, organismos internacionales han señalado que la migración venezolana no se detiene y que más bien continúa su ascenso. Solo por los pasos ilegales entre Venezuela y Colombia, se reportan que cada día salen entre 500 y 700 venezolanos, arriesgando sus vidas.
De acuerdo con un estudio de Datanálisis de septiembre de 2020 y con el cual Cecodap publica su informe especial de peligros y vulneraciones a los derechos humanos de niños, niñas y adolescentes en contextos de movilidad humana y pandemia de 2020, 15,4% de los migrantes venezolanos reporta la separación de niños, niñas y adolescentes de sus padres producto de la migración de estos últimos; es decir, 839.059 niños permanecen alejados de mamá o papá (o ambos).
Este fenómeno de niñez dejada atrás se debe a la migración forzada; sin embargo, Cecodap asegura que «hay una disminución porcentual del fenómeno. En 2019 reportó que 20,1% de las personas que se fueron del país dejó al menos un hijo o hija menor de edad».
David Smolansky, Comisionado de la Secretaría General de la Organización de Estados Americanos (OEA) para la crisis de migrantes y refugiados venezolanos, y organizaciones de ayuda al migrante estiman que el flujo migratorio se va a incrementar cuando se abran las fronteras. Considera que “la estampida va a ser muy grande. Creo que los flujos diarios, semanales y mensuales pueden superar los que estábamos viendo antes de la pandemia”.
Por el contrario a lo que dice David Smolansky, Cecodap encontró que la intención de migrar bajó porcentualmente: de 38,6% en 2019 a 29,4% en 2020. No obstante, Abel Saraiba, coordinador adjunto de Cecodap y del Servicio de Atención Psicológica Crecer Sin Violencia, advierte que «este dato debe ser interpretado de forma prudente, puesto que estimamos que de continuar el deterioro de las condiciones de vida la intención puede cambiar nuevamente, con riesgo a profundizarse de forma marcada en 2021».
Este Día del Migrante, Smolansky, pide mayor «atención, integración y protección a los 5,4 millones de venezolanos que huyen de los crímenes de lesa humanidad y una emergencia humanitaria compleja; que cesen las deportaciones, naufragios y xenofobia».
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