EEUU autoriza efectuar transacciones con algunos bonos y activos venezolanos

Las licencias 3G y 9F establecen las condiciones para realizar operaciones financieras con bonos y activos provenientes de empresas del Estado
El Departamento de la Oficina de Control de Activos Extranjero del Departamento del Tesoro (OFAC, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos emitió este lunes 30 de septiembre de 2019, dos licencias para permitir que tenedores de algunos bonos venezolanos realicen transacciones.
De esta forma, la OFAC emite la Licencia General 3G, que autorizan transacciones relativas a proveer o financiar y hacer otros negocios con ciertos bonos; y la Licencia General 9F, que autoriza transacciones relativas a acuerdos con ciertos activos venezolanos.
La Licencia General 3G establece que están autorizadas las transacciones con bonos obtenidos antes del 25 de agosto de 2017, fecha en la que se efectuó la primera sanción contra Venezuela, correspondientes a las empresas Nynas AB, Petróleos de Venezuela (PDVSA) y Citgo, o cualquiera de sus subsidiarias.
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Sin embargo, aclara que el documento no autoriza a ciudadanos estadounidenses de vender o faciliar la venta de bonos 3G directa o indirectamente a ninguna persona que se encuentre bloqueada por el gobierno de Estados Unidos. De igual manera, insiste en que no se aprueba el desbloqueo de ninguna propiedad previamente sancionada.
Por otra parte, la Licencia General 9F aprueba transacciones con la deuda de PDVSA o cualquier entidad que le pertenezca, siempre y cuando el tenedor no sea un ciudadano estadounidense.
Patadas de ahogado
Mientras, Nicolás Maduro pidió a su vicepresidenta ejecutiva, Delcy Rodríguez, y al vicepresidente del área económica, Tareck El Aissami, reunirse con los bonistas para intentar una renegociación.
“Ustedes dos convoquen a una ronda de renegociación de la deuda con todos los bonistas del mundo y establezcamos con todos un cronograma de soluciones inmediatas”, dijo el mandatario, agregando que “yo quiero reunirme con ellos aquí o en cualquier lugar del mundo que sea necesario ir, que no sea Estados Unidos, pues no quiero ir más a los Estados Unidos”.
En el 2017 Maduro ya había planteado una renegociación de la deuda, pero el proceso se congeló en medio de la crisis política del país, a lo que se sumaron las sanciones impuestas por Washington que impiden a ciudadanos y empresas de Estados Unidos a reunirse con funcionarios venezolanos, señala Reuters.
En noviembre de ese año, casi un centenar de inversores -o sus representantes- acudió a Caracas para un encuentro promovido por Maduro. Tras varias horas de reunión, los inversionistas salieron cargados de bolsas de finos chocolates y café, pero sin un panorama claro sobre cómo se renegociarían unos 60.000 millones de dólares de deuda externa.
El Departamento del Tesoro autorizó en agosto a estadounidenses a cerrar acuerdos con Guaidó o equipos temporales nombrados por él en Estados Unidos. Esos asesores del opositor están en conversaciones con los bonistas.
Un tenedor de bonos dijo que sería imposible para Maduro negociar debido a las sanciones de la administración de Donald Trump, su incapacidad para emitir nueva deuda y los acercamientos del equipo de Guaidó con los acreedores, reseña la agencia Reuters.
Otro inversor consultado descartó cualquier acercamiento con funcionarios venezolanos.