Ideas para el de bate, por Laureano Márquez

Honorables diputados a la Asamblea Nacional:
Atendiendo la invitación plural y democrática que se nos hace a discutir el tema de la reforma constitucional y a realizar aportes en bloque, les hago llegar la presente porque creo que -nuevamente por modestia- la propuesta presidencial carece de contundencia en algunas cosas, dicho esto con el debido respeto:
I
De la división territorial: Es claro que no quiere señalarlo el presidente, porque la gran mayoría son sus copartidarios, pero gobernadores de estado, alcaldes y otras autoridades descentralizadas, poco ayudan a la labor de gobierno. Son por el contrario, una carga para el Jefe del Estado, que siempre tiene que suministrarles ingentes cantidades de recursos para el despilfarro, que terminan produciendo caudillismos innecesarios. Se plantea, razonablemente, una nueva división territorial, pero hay que atreverse a ir más allá. Propongo al Pueblo Soberano la modificación de el artículo 16 de la siguiente manera:
«La República Bolivariana de Venezuela estará compuesta por un sólo estado (provincia): el estado Bolívar. El Jefe de Estado, detentará por derecho o delegará en otra persona de su entera confianza su Gobernación. Este estado se dividirá en unidades geo-humanas de autogobierno que decidirán su destino usando el de bate como instrumento único de resolución de conflictos con el que disienta. En lo sucesivo, el certamen Miss Venezuela tendrá una sola candidata:
«Miss estado Bolívar», que resultará electa automáticamente Miss Venezuela ahorrándole al país el derroche que implica las complejas producciones de Joaquín Riviera».
II
¿Por qué una jornada de seis horas diarias? ¿Qué es el trabajo sino el emblema de la explotación más vil? ¿Por qué el venezolano tiene que trabajar teniendo una renta petrolera como la que tiene y que le podría permitir vivir tranquilo y feliz ahora que «Venezuela es de todos»? No es justo.
Empoderemos al pueblo y llevemos a sus últimas consecuencias la democracia participativa y protagónica.
Repartamos anualmente la renta petrolera y que cada quien administre lo suyo. Propongo al Pueblo Soberano modificar el artículo 90 para que quede así: «A objeto de que las trabajadoras y trabajadores tengan derecho a una vida plena y, partiendo de que el trabajo lo hizo Dios como castigo, nadie podrá ser obligado a cumplir ningún tipo de jornada laboral. Aquellos que quieran trabajar lo harán sólo si les apetece. El Estado abrirá a cada ciudadano una cuenta en el Banco Industrial, depositándole mensualmente lo que le corresponda de su cuota parte. Esto excluye – naturalmente- a los que ya han agarrado lo suyo a motu proprio, strictu sensu.»
III
Por último y no menos importante: ¿Por qué la reelección indefinida, continua o prolongada? ¿Señores, es que para ustedes no está claro que Venezuela, en lo que le quede de vida al presidente, no tendrá ninguna otra posibilidad de tener un mejor gobernante? La duda ofende.
Está bien que no lo proponga él, por su conocida modestia, pero ustedes no pequen por omisión. Me parece una necedad botar dinero en votar en elecciones en las que sabemos que va a resultar el presidente siempre triunfador, como bien nos anuncia el doctor Carlos Escarrá, no por fraude, ni mucho menos, sino por las convicciones que tienen algunos pueblos acerca de lo que más les conviene. Así pues, propongo al Pueblo Soberano modificar el artículo 230 de la manera siguiente:
«El período presidencial es vitalicio mientras viva el presidente Chávez. El Estado hará lo conducente, amparado en las más modernas tecnologías científicas, para su clonación. En caso de que tal cosa resultara imposible, llegado el momento inevitable, a finales del siglo XXI o más allá, Dios mediante, la Asamblea Nacional determinará la duración del período presidencial en función de la geometría del poder: los círculos bolivarianos, el compás de espera, la regla constitucional y la escuadra militar».
Muchas otras cosas podrían decirse, pero el espacio es corto y el tiempo de aprobación más corto aún. Así que me despido: ¡Patria, socialismo y suerte!
En Cuna de Bolívar y Reina del Guaraira Repano a 24 de agosto de 2007.