Identifican los restos del periodista y del indigenista asesinados en la selva amazónica

Tanto el indigenista como el periodista murieron por disparos de armas de caza. La identificación se basó en registros dentales
La policía de Brasil confirmó este viernes 17 de junio que los restos de un cuerpo hallado corresponden al periodista británico Dom Phillips, quien fue asesinado junto al indigenista brasileño Bruno Pereira en la Amazonía, durante una travesía en el valle de Yabarí, en la frontera con Perú y Colombia.
En registros dentales se basó la identificación, según la policía; reseñó la BBC.
Este sábado 18 de junio se confirmó que el segundo cadáver localizado el miércoles en la Amazonia es el del indigenista Bruno Pereira, padre de tres hijos.
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Tanto el indigenista como el periodista murieron por disparos de armas de caza, según la policía. A Pereira le pegaron un tiro en la cabeza y dos en el abdomen; a Phillips, uno en el tórax; reportó El País.
Phillips, de 57 años, y Pereira, de 41, fueron reportados como desaparecidos por primera vez el 5 de junio. A principios de esta semana, un sospechoso, identificado como Amarildo da Costa de Oliveira; confesó haber enterrado los cuerpos.
Confesión de Da Costa
Según la policía, Da Costa explicó en detalle cómo ambos hombres fueron asesinados, y luego condujo a los oficiales al lugar donde estaban enterrados sus cuerpos.
Luego, los restos humanos fueron desenterrados.
La operación de búsqueda de Phillips y Pereira había sido criticada por organizaciones no gubernamentales y algunos familiares de los desaparecidos, quienes se quejaron de la demora en el despliegue de las fuerzas armadas.
Visita del periodista
Dom Phillips estaba escribiendo un libro sobre desarrollo sostenible en la Amazonía, también documentando los conflictos en el valle del Yabarí, señala la BBC. Bruno Pereira le había conseguido y presentado contactos al periodista; y había sido su guía cuando su bote no pudo llegar a un punto cerca de la frontera con Perú.
Phillips era un prolífico periodista «enamorado» de Brasil y un aliado de los indígenas, así lo describen colegas.
Llegó a Brasil en 2007, en busca de material para su primer libro, una mirada íntima al mundo de la música electrónica a través de sus protagonistas: los DJs. A sus 57 años, había sido corresponsal de medios de renombre como The Guardian, The Washington Post y el Financial Times.
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«Se enamoró de Brasil y cuando terminó el libro, se quedó. Brasil era su lienzo en blanco, como lo había sido para muchos inmigrantes que lo antecedieron, y Dom estaba listo para comenzar a pintar una nueva vida», dice su amigo y colega Andrew Downie en un texto para la BBC.
Phillips y Pereira emprendieron un viaje a río arriba de Atalaia. A ambos se les perdió la pista cuando regresaban.
El valle del Yavarí
El valle de Yavarí es una región remota del tamaño de Portugal que alberga a miles de indígenas de más de 20 grupos. Es un refugio para estos grupos indígenas que viven aislados del mundo exterior – debido a su lejanía y la falta de supervisión del gobierno–; y un foco de delincuencia, producto de bandas de narcotraficantes, que luchan por el control de las vías fluviales de la zona para el contrabando de cocaína.
Consternación en América y Europa
El caso de Phillips y Pereira suscitó una ola de solidaridad internacional y encendió nuevamente críticas contra el gobierno del ultraderechista Jair Bolsonaro, acusado de alentar las invasiones de tierras indígenas y de sacrificar la preservación de la Amazonía para su explotación económica.
Estados Unidos pidió este viernes «justicia» por los asesinatos, que atribuyó a la labor de ambos de «apoyar la conservación de la selva tropical y los pueblos nativos allí».
De acuerdo a France 24, la policía carioca indicó que las bandas criminales que operan en la zona no tienen relación alguna con la muerte del reportero y el indigenista.
Pero la Unión de Pueblos Indígenas del Valle de Javarí (Univaja), cuyos miembros participaron activamente en las búsquedas, refutó casi de inmediato la versión policial.
«No se trata solo de dos asesinos, sino de un grupo organizado que planificó en detalle el crimen», dijo Univaja en un boletín, explicando que las autoridades habían hecho caso omiso de numerosas denuncias sobre las actividades de bandas criminales en la zona.
Información BBC, El País, France 24 y DW.