La brecha generacional, por Simón Boccanegra

TalCual decidió hacer esta edición sobre el 23 de Enero porque hace unos días chocó de frente con la brecha generacional. El Director, quien «por su edad» mereció un trato especial de Hurtado Soucre, a veces no se da cuenta de que en este país de chamos y chamas hablar de la década de los sesenta o de Pérez Jiménez es como echar cuentos de los tiempos de Páez o de los Monagas. Cuando tituló hace poco «Tu país está feliz» recibió decenas de e-mails preguntándole qué quería decir o si no le faltaban signos de interrogación a la frase. Sólo unos señores mayores como él y Oswaldo Barreto, podían recordar la obra teatral que con ese título, a comienzos de los setenta, hizo furor entre nosotros. Por cierto, más que por la ironía que implicaba el título con respecto al país de entonces, por los primeros desnudos que aparecieron en los escenarios venezolanos. Ahí vino la idea de decirle a nuestros lectores, buena parte de los cuales no habían nacido para la fecha en cuestión, qué fue lo que pasó y cómo los venezolanos nos quitamos de encima, y no propiamente a sombrerazos, al último tipo que quiso mandarnos sin contarse previamente.