Líderes, esto hay que evitarlo a toda costa, por David Somoza Mosquera

Twitter: @DavidParedes861
Si bien es cierto que se requieren distintas habilidades para ser un buen líder, hay una en particular que ha demostrado ser de las más efectivas en cuanto al impacto positivo que genera. Se trata de la empatía, una característica fundamental en los líderes no solo para que estos sean mejores, sino para que los empleados se mantengan más felices y, por ende, más productivos.
De hecho, un estudio realizado por Catalyst, una organización sin fines de lucro que trabaja con 800 compañías alrededor del mundo para potenciar el liderazgo femenino, reveló que una de las mejores habilidades que puede tener un líder es la empatía.
Luego de encuestar a 889 empleados, concluyó que la empatía es una de las habilidades que tiene mayor impacto constructivo en las empresas en cuanto a innovación, compromiso, retención de personal, inclusión y salud mental.
Así que para fomentar la empatía los líderes tienen que estar conscientes de que tienen una gran responsabilidad por delante, como amortiguar el impacto de la crisis que se ha vivido con la pandemia y asegurar que su organización se fortalezca.
Para ello, deben evitar en su gestión algunas actitudes que solo los llevarán a tener un equipo fragmentado, débil e improductivo y, en consecuencia, una empresa vulnerable. Por lo tanto, no está demás recodar el decálogo de lo que un líder no debe hacer:
1.-Fomentar la división entre sus empleados. Además de dirigir, el papel del líder consiste en fomentar la cooperación y el trabajo en equipo. Es importante involucrar a todos.
2.-Participar en chismes o peor aún, generarlos. El líder no debe involucrarse ni generar comentarios despectivos acerca de los trabajadores. De lo contrario, perderá el respeto de su equipo. Lo indicado es, si se entera de que esto está sucediendo, frenar estas acciones, pues crean un ambiente laboral tenso y hasta hostil.
3.-No reconocer el trabajo de su equipo. Ciertamente el líder es el principal responsable de que los objetivos se cumplan, pero no debe olvidar que los empleados son los que permiten que las cosas sucedan. Si lo están haciendo bien, no solo hay que reconocer su trabajo sino también divulgarlo.
4.-Mostrar preferencia por algún trabajador. Existe una regla de oro y es que independientemente del tipo de relación que un líder tenga con los empleados, en el lugar de trabajo a todos los debe trata de la misma manera.
5.-Criticar el trabajo de otros jefes. A menos que el desempeño de un compañero afecte directamente el trabajo que realiza el líder, este no tiene motivos para juzgarlo. La humildad y la sencillez son cualidades valoradas.
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6.-No involucrarse en los procesos de su equipo. Los líderes no deben confundir “confiar plenamente” con desentenderse de los procesos de trabajo. Un buen líder trabaja de la mano con su equipo.
7.- No motivar a sus empleados para que aprendan cosas nuevas. El líder debe impulsar a su personal a crecer profesionalmente. También requiere convertirse en una fuente de conocimiento para sus trabajadores, motivándolos a que se preparen.
8.-Cerrarse a nuevas ideas. Un líder no puede cerrarse, debe estar abierto a los cambios y las nuevas tecnologías. No debe permanecer en la zona de confort porque ya hay “fórmulas” que han funcionado.
9.-Transmitir negatividad y apatía. El deber de un líder es transmitir claridad, seguridad, tranquilidad y confianza.
10.-No trabajar. El hecho de ser un líder (jefe) no quiere decir que no trabaje. Esta actitud deja mucho que decir desde el punto de vista profesional.
El líder tiene una gran responsabilidad y más en estos tiempos. No puede darse el lujo de incurrir en alguno de los errores o faltas anteriormente descritos. Son un tajante “no”, por lo que hay que evitarlos a toda costa. Un gran liderazgo requiere de la combinación de diferentes habilidades para poder crear las condiciones positivas dentro de una compañía.
David Somoza es especialista en temas de negocios y manejo de capital humano.
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