Linda Loaiza recordó que hace 20 años fue secuestrada y torturada

El 27 de marzo de 2001 Linda Loaiza fue secuestrada por Luis Carrera Almoina, quien por casi cuatro meses la violó y le provocó graves lesiones
La abogada y defensora de los derechos humanos, Linda Loaiza López, recordó que este sábado #27mar se cumplen 20 años del secuestro que sufrió a manos de Luis Carrera Almoina, conocido posteriormente como «El monstruo de los Palos Grandes», quien durante casi cuatro meses la violó y le provocó violentas agresiones físicas.
«Hoy se cumplen 20 años desde que un ser sin escrúpulos me arrebató el rumbo de mi vida y la de mi familia. Hoy se cumplen 20 años de mi secuestro y de que nadie me creyera desaparecida. Hoy se cumplen 20 años del sufrimiento de mi familia por mi desaparición», escribió Loaiza López en un hilo publicado en su cuenta Twitter.
Hoy se cumplen 20 años que comenzó la historia que narró en el libro #DobleCrimen y escribe @kislingerluisa, publicada por el editorial @DahbarEditoria @sdahbar
Hoy se cumplen 20 años de la impunidad de mi caso.#LindaLoaiza #Justicia #JusticiaParaTodas #Mujeres #Niñas
— Lɪɴᴅᴀ Lᴏᴀɪᴢᴀ Lᴏ́ᴘᴇᴢ – Aʙᴏɢᴀᴅᴀ ⚖ (@lindaloaiza24) March 27, 2021
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El 19 de julio de 2001, Linda Loaiza (quien apenas tenía 18 años) fue liberada y rescatada por la policía y vecinos de Chacao, pero los daños causados por su agresor a su cuerpo y su mente durante los casi 4 meses de cautuverio persitieron por mucho tiempo más.
Exámenes forenses practicados revelaron hematomas en los párpados con desvío del ojo derecho, triple fractura de mandíbula, traumatismos craneoencefálicos, fractura de costillas, marcas de quemaduras en la piel, deformidad en los labios, mordeduras en las mamas, desgarramientos de la matriz y de un ovario, lesión tumoral del páncreas y graves alteraciones psicológicas.
Este cuadro la obligó a permanecer por más de un año y medio hospitalizada, tiempo durante el cual fue operada en más de 15 ocasiones para reconstruir su rostro.
El agresor
Linda Loaiza acusó directamente a Luis Carrera Almoina, hijo de Gustavo Carrera Damas, quien para entonces estaba al frente de la Universidad Nacional Abierta y tenía grandes influencias económicas, sociales y judiciales, refiere Entorno Digital.
El proceso judicial estuvo lleno de irregularidades, estereotipos e incluso destrucción de evidencias. La ahora abogada y defensora de los derechos humanos fue revictimizada durante la investigación, es decir, tratada como si hubiese sido su responsabilidad lo que le sucedió.
En febrero de 2002, se inició el juicio contra Carrera Almoina y fue prorrogado por dos años; durante este tiempo el sujeto cumplió recibió la medida de casa por cárcel.
Ante el retardo procesal, Loaiza López emprendió una huelga de hambre ante el Tribunal Supremo de Justicia por 13 días continuos.
La víctima «mintió»
En 2004, la jueza Rosa Cádiz, quien llevaba el caso, absolvió de los cargos al acusado y quedó en libertad.
El caso pasó por las manos de al menos 58 jueces del país Según Cádiz, no encontró pruebas contra Carrera Almoina y afirmó que la víctima mintió en sus declaraciones.
Asimismo, la jueza ordenó un proceso en contra de Loaiza López y sus familiares por presuntamente estar al frente de una red de prostitución.
En mayo de 2006 se produjo una nueva sentencia, luego de que la Corte de Apelaciones anulara la sentencia absolutoria por inmotivada y se ordenó un nuevo proceso en donde el acusado fue condenado a seis años y un mes de prisión por los delitos de privación ilegítima de libertad y lesiones gravísimas, pero quedó absuelto del delito de violación sexual.
“El Monstruo de los Palos Grandes” cumplió su sentencia en la cárcel de El Rodeo y en 2007 salió en libertad.
Siete meses después, en diciembre, el abogado del Loaiza López y representantes del Ministerio Público interpusieron recursos de apelación autónomos, pero se decidió declarar definitivamente firme la sentencia mediante el Recurso de Casación.
Justicia internacional
El caso fue llevado por la víctima, su familia y su abogado ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) en el 2007, luego de que las audiencias fueran diferidas en 38 oportunidades y 59 inhibiciones por parte de los operadores de justicia que se negaban a conocer el caso.
Loaiza expuso ante esa instancia en el 2015 la incapacidad del Estado en hacer justicia en su caso y denunció los constantes atropellos y la violación al debido proceso que sufrió. “Considero que en el Estado venezolano aún hay impunidad en mi caso, con relación al delito de violencia sexual. He acudido aquí porque en este lugar no imperarán privilegios sociales ni económicos”, manifestó ante la instancia internacional.
Sus representantes abundaron en información acerca de la actuación de los tribunales y denunciaron que el Estado ignoró los estándares internacionales para atender a las víctimas de violencia de género y sexual.
El caso de Loaiza es el primero sobre violencia de género ocurrido en Venezuela en ser juzgado por la Corte Interamericana de Derechos Humanos, organismo que declaró responsable al Estado venezolano por las violaciones de derechos a Linda Loaiza.
Según la sentencia, el estado venezolano debía pagar un total de 145.000 dólares por los gastos incurridos con motivo de los daños emergentes, pérdida de ingresos y daño inmaterial.
También, 30.000 dólares al padre, a la madre y a una hermana de Linda; 15.000 dólares a cada uno de los otros nueve hermanos; 18.000 dólares al abogado Juan Bernardo Delgado; y 25.000 al Comité de Familiares de las Víctimas (Cofavic). En total, cerca de 268.000 dólares.