Lo que pide la «próxima generación», por David Somoza Mosquera

Twitter: @DavidParedes861
Cómo los líderes pueden «remodelar» la cultura organizacional para la próxima generación. La firma EY aborda este tema dada la relevancia que reviste para el futuro de las empresas. La razón que expone es que «el lugar de trabajo está cambiando, las actitudes están cambiando y para atraer y retener a los mejores talentos, las organizaciones deben responder conscientemente a las expectativas de su fuerza laboral».
Y no sin razón. Los empleados del futuro, entiéndase la llamada generación Z –las personas nacidas entre mediados de los años 90 y finales de los 2000– pronto superará a los millennials como la generación más numerosa en el planeta y lo más relevante es que tiene una perspectiva completamente única sobre el empleo y cómo definir el éxito.
De hecho, estos trabajadores más jóvenes están presionando a los empleadores en tres áreas en específico: quieren buena cultura, buenos valores y buenos salarios. Así que a medida que más «Z» se incorporen al mercado laboral, el impacto será cada vez profundo y a las empresas les toca prepararse desde ya.
Además, dado que la generación Z y los millennials son los que están más dispuestos a dejar sus trabajos, nunca ha habido un momento más importante para comprender sus planteamientos y determinar qué tan realizables son.
Ante ello, la pregunta es: ¿cómo se puede moldear la cultura organizacional para permitirle prosperar a la próxima generación y que esto también traiga beneficios a las empresas? EY responde a esta interrogante basándose en los resultados de su encuesta «EY 2022 Work Reimagined Survey» y que resume en cuatro puntos.
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-Crear una experiencia de empleado centrada en el ser humano. El tema recurrente de la nueva fuerza laboral, según la firma, es que «la cultura organizacional debe estar centrada en el ser humano». Por lo tanto, los líderes deben reconocer la importancia de tratar a los empleados como individuos, tomarse el tiempo para escuchar y comprender sus expectativas y responder y actuar de acuerdo con las exigencias planteada.
-Proporcionar flexibilidad junto con oportunidades sociales. La flexibilidad en el lugar de trabajo ya no es solo ‘agradable’, es una expectativa, de acuerdo con la encuesta, que además revela que 9 de cada 10 empleados creen que «proporcionar un trabajo flexible es fundamental para crear una cultura organizacional y una experiencia de empleado excepcionales». El trabajo híbrido proporciona el equilibrio que desea la próxima generación.
-Conectar a la próxima generación con un propósito más amplio. Otro tema clave planteado fue el impacto positivo del propósito de una organización. La próxima generación espera que las empresas defiendan hoy algo significativo y tengan una visión clara del valor que planean crear mañana. Es decir, que los líderes no se centren exclusivamente en obtener ganancias, sino que demuestren su compromiso con causas importantes.
-Proporcionar un sentido de pertenencia para enriquecer la experiencia del empleado. Este punto se relaciona con los trabajadores que necesitan sentirse valorados y tener una sensación de seguridad en el lugar de trabajo. También se refiere a la importancia que la próxima generación le da al sentido de pertenencia en el lugar de trabajo, destacando cómo iniciativas como la diversidad, la equidad y la inclusión deberían estar en el centro de la cultura organizacional.
Ahora, la formación de la cultura organizacional para la próxima generación no es solo responsabilidad de las empresas y sus líderes, quienes, obviamente, juegan un papel fundamental. La próxima generación también necesita asumir su responsabilidad para ayudar a dar forma a la cultura que desea. Es un compromiso de ambas partes.
David Somoza es especialista en temas de negocios y manejo de capital humano.
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