Los empresarios dialogan, por Simón Boccanegra

La decision de gremios empresariales como Venamcham y Fedecámaras de dialogar con representantes del Gobierno (sin tapujos el primero, más pragmático; todavía receloso el segundo) abre camino para un barajo necesario y conveniente en el campo de los adversarios de Chávez. Es obvio que los partidos políticos poseen intereses y ópticas específicas, distintos a los de los gremios empresariales. El mero hecho de que los empresarios entiendan la necesidad de procurar un nuevo clima para sus relaciones con la administración pública ya los diferencia de los partidos políticos, cuyas prioridades (sin hacer juicio de valor sobre ellas) son otras. No por casualidad entre los hombres de negocios se acepta con mayor naturalidad la necesidad de esos contactos. Este minicronista nunca entendió por qué la cúpula empresarial criolla tenía que formar parte de un comando explícitamente político como lo es la CD. Ha llegado el momento de reinstitucionalizar a Fedecámaras, restituyéndo su acción al ámbito que le es propio, sin que ello signifique que prescinda de juicios y valoraciones políticas. Pero desde su propia comarca y desde sus propios intereses, sin confundir su rol con el de los partidos políticos. Imponer una “línea política” a un gremio implícitamente plural, variado, en el pensamiento de sus integrantes es contraproducente y en el largo plazo atenta contra su unidad y favorece el divisionismo.