Maiker Espinoza halló «una pesadilla» en EEUU y ahora está en El Salvador siendo inocente

Maiker Espinoza es un barinés que fue detenido desde el mismo momento que entró a EEUU, hace 10 meses. Fue separado de su pareja e hija de un año de edad y tras días de incomunicación sus familiares lo identificaron en un video de nuevos venezolanos enviados a El Salvador bajo acusaciones de pertenecer al Tren de Aragua
María Escalona Fernández, madre de Maiker Espinoza, un venezolano de 24 años, denuncia la situación que vive su hijo tras ser deportado a El Salvador por autoridades estadounidenses y ahora estar encarcelado, bajo acusaciones de pertenecer al Tren de Aragua, pese a no tener antecedentes penales.
Relata que su hijo salió de Sabaneta de Barinas con rumbo a Estados Unidos el 13 de febrero del año pasado: «Iba por un futuro mejor y a solicitar asilo», agrega. Ingresó a Norteamérica el 14 de mayo e inmediatamente fue detenido, junto a su pareja e hija de un año, por las autoridades migratorias en el estado de Texas.
«Mi hijo se fue a buscar el sueño americano, pero eso es una pesadilla», lamentó la madre, quien asegura que pasaron días sin noticias ni comunicación de Maiker hasta que el pasado lunes 31 de marzo lo identificaron como uno de los siete venezolanos que llegó a El Salvador: «Lo reconocimos con la cabeza rapada y porque en el video dice que tiene ganas de vomitar porque se le baja la tensión».
Tras ser detenidos, la familia fue separada: la niña fue enviada con una familia sustituta sin contacto con sus padres y los adultos fueron enviados al Centro de Procesamiento y Retención de Operaciones de Ejecución y Expulsión del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de El Paso, Texas, y aunque estaban en el mismo lugar, nunca tuvieron posibilidad de contacto o comunicación.
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Maiker Espinoza tenía orden de deportación desde el 8 de julio de 2024 y en una declaración escrita a la que los familiares tuvieron acceso, declaraba, el pasado 19 de febrero: «Tengo miedo de que me trasladen a Guantánamo. Creo que corro el riesgo porque tengo una orden de expulsión definitiva, soy de Venezuela, y por mis 20 tatuajes, aunque no tengan nada que ver con las bandas».
María Escalona considera que su hijo, al igual que otros venezolanos, fueron deportados sin explicaciones claras. «Nunca se mencionó su traslado a otro país. Fueron engañados, los llevaron a otra cárcel en Estados Unidos y de ahí, mi hijo apareció en El Salvador», explica.
Aunque la Casa Blanca informó que los últimos venezolanos, antes de llegar al Cecot, primero fueron llevados a Guantánamo, Escalona desconoce esa información: «No sé nada de eso, pero todo es posible. Nunca tuve comunicación con mi hijo en estos 10 meses», comenta privada por el llanto.
La madre de este barinés cree que él fue detenido por los dibujos marcados sobre su piel: «Mi hijo tiene caricaturas, el nombre de la hija y el de su padre, que murió cuando él estaba yendo a EEUU. Eso no lo define como delincuente», declara, insistiendo en que ni él ni los demás familiares son criminales.
Algunos de los tatuajes de Espinoza son el personaje de animación Yosemite Sam, la frase «la vida está en aprovechar», el ícono de Snapchat, una cruz y una corona.
Para defender la inocencia de Maiker Espinoza, su madre envía a TalCual imágenes de la certificación de antecedentes penales, con fecha de mayo de 2024, donde claramente se lee: «No registra antecedentes penales en la República Bolivariana de Venezuela».
María Escalona también denuncia que toda esta situación afecta a su nuera, Yorely Bernal Inciarte (20 años), quien lleva 10 meses detenida en Estados Unidos, y a su nieta de dos años, quien recientemente fue llevada a juicio sin que su familia tenga claridad sobre la situación legal. Según le han comunicado las autoridades estadounidenses a la abuela materna de la infante, «ella (la bebé llamada Antonella Espinoza Bernal) tiene orden de salida desde hace meses».
El caso de Maiker Espinoza, el de su pareja, e hija no son los únicos en la familia. El sobrino de María Escalona sigue detenido en EEUU, también con acusaciones de estar vinculado al Tren de Aragua por tener tatuajes. Inicialmente, fue liberado con un grillete de rastreo, pero posteriormente fue arrestado. Su esposa, quien también estaba encarcelada, fue deportada al país el pasado domingo 30 de marzo.
Escalona hace un llamado a las autoridades venezolanas, en particular al diputado Jorge Rodríguez, para que intercedan por su hijo y los demás detenidos: «Que se enfoquen más, que se movilicen más, que hagan más. Nosotros estamos sufriendo», expresa. La madre de este joven barinés planea viajar a Caracas para exponer su caso ante las autoridades y exigir justicia.
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