Tendencias: la brújula de los negocios, por David Somoza Mosquera

Las empresas saben muy bien que mantenerse en el mercado requiere de gran dedicación, acertadas estrategias y la entrega y compromiso de su capital humano, entre otros relevantes factores. Pero también, ante los bruscos cambios que se están produciendo globalmente, deben estar preparadas para afrontar lo que se avecine.
Así que para ser líderes en sus respectivos campos es necesario que realicen constantes evaluaciones y planes a fin de conservar sus marcas en la cima. Para alcanzar esa meta hay una herramienta que resulta clave: el análisis de tendencias, pues facilita la toma de decisiones sólidas y certeras en las compañías.
De hecho, en los últimos tiempos, este tipo de estudio se ha posicionado como una de las principales herramientas que utilizan las empresas para diseñar sus estrategias de manera que les permitan imponerse en el mercado y garantizar la rentabilidad. Y en el contexto actual es más que pertinente ese tipo de estudio.
El análisis de tendencias contribuye a obtener resultados fiables, por cuanto se trata de un método que analiza datos estadísticos, los cuales permiten establecer el comportamiento del mercado, según las necesidades y preferencias de los clientes y consumidores hacia un determinado producto o servicio.
De esta forma, las empresas pueden adaptar sus portafolios a las nuevas demandas de los compradores y posicionarse cada vez más en el mercado. Es más, solo las marcas que consiguen interpretar de una forma acertada los movimientos y tendencias del mercado logran permanecer y ser aceptadas. Y es a lo que están obligadas a hacer ahora si desean trascender.
Ciertamente, se trata de una tarea laboriosa, pero muy efectiva si se realiza desde la perspectiva adecuada, ya que un paso en falso puede resultar muy dañino. De allí que las empresas deban conocer al máximo el funcionamiento del mercado en el que desarrollan sus actividades.
Con el conocimiento obtenido, las compañías pueden trazar de manera más efectiva sus planes de negocios a mediano y largo plazo basados en la realidad de lo que está pasando en el mercado y no en especulaciones o suposiciones de lo que se cree que pasa. Dispondrán de los insumos necesarios para saber cuáles son las expectativas de sus consumidores.
Estos análisis también permiten hacer proyecciones sobre la base de datos ciertos, minimizando la improvisación y dando la oportunidad de cubrir todos los aspectos que supone, por ejemplo, el lanzamiento de un producto o el cambio en uno ya existente.
Esto da fortaleza a la compañía ante la competencia, Le permite estar un paso adelante en lo que a posicionamiento se refiere. Pero no hay que olvidar que esto involucra a todo el personal, dado que los datos que se obtienen no deben quedarse en el papel, sino que se deben ejecutar y darle seguimiento.
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Visto lo anterior, es crucial para las empresas conocer cómo está el mercado y las nuevas exigencias de los clientes y consumidores. En este contexto, las tendencias pueden servir como una brújula para encontrar nuevas oportunidades y ver si el producto o servicio puede alcanzar el éxito.
David Somoza Mosquera es especialista en temas de negocios y manejo de capital humano.
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