Ajuste en tarifas de servicios públicos se evidencia en plena crisis del coronavirus

El interés del gobierno por percibir más ingresos por servicios e impuestos va en contravía a las políticas de incentivos fiscales que han empezado a aplicar países como Colombia o Estados Unidos para aliviar las pérdidas económicas que trajo la pandemia
Justo antes de estallar la crisis por la expansión del coronavirus de Wahan, las autoridades de Venezuela permitieron fuertes aumentos en las tarifas de servicios básicos como aseo y telefonía buscando más ingresos, cuyas consecuencias comienzan a sentirse justo cuando el país enfrenta las dificultades que trae la pandemia, y mientras se profundiza el deterioro de la economía por la caída de los precios del crudo, según un informe de la agencia de noticias Reuters.
Las medidas siguen a un giro del gobierno de Nicolás Maduro que desde el 2019 flexibilizó los controles de cambio y precios vigentes desde hace dos décadas, y permite que se hagan pagos en dólares y euros, para enfrentar las sanciones financieras que impuso Estados Unidos.
El interés del gobierno por percibir más ingresos por servicios e impuestos —que esta semana multiplicó por 30 la unidad para cobrar los tributos— va en contravía a las políticas de incentivos fiscales que han empezado a aplicar países como Colombia o Estados Unidos para aliviar las pérdidas económicas que trajo la pandemia del coronavirus.
En la semana que anunció los primeros casos de coronavirus y aplicó restricciones de circulación a los ciudadanos, Maduro autorizó un aumento de 2.900% en la unidad con la que se calculan multas e impuestos, como medida a la caída en la recaudación de tributos que en 2019, según la firma local Ecoanalítica, estuvo debajo de los 2.000 millones de dólares, reseñó Reuters.
Por años el ajuste de esa unidad estuvo muy por debajo de la inflación voraz. La Asamblea Nacional (AN) informó que a febrero el crecimiento de los precios fue 3.276% interanual.
En la semana, dos organizaciones empresariales pidieron al gobierno prórrogas para el pago de impuestos, entre otros incentivos fiscales, pero aún no hay respuesta a las solicitudes.
“El aseo llegó en 6 millones de bolívares y no puedo pagar eso”, dijo un pequeño comerciante que lleva 15 años vendiendo quesos en una zona del este de la ciudad, en relación al aumento aplicado en febrero pasado pero que hace efectivo en la factura de marzo, con el adicional de que bajo la cuarentena nacional impuesta por el gobierno, tiene problemas para surtirse y colocar su mercancía.
Esos 6 millones son equivalentes a unos 80 dólares, pero el comerciante que habló bajo condición de anonimato pagó en enero 20% de esa cantidad. Con la factura, le pidió al alcalde de su localidad revisar el caso porque aseguró que en breve no podrá costear todos los servicios en medio de la hiperinflación y recesión que golpean a la nación sudamericana.
En febrero también se elevaron entre 80% y 749% las tarifas de servicios de internet, telefonía fija y móvil. En Venezuela todos esos ajustes los regula el gobierno aún cuando los servicios lo suministren empresas privadas o públicas.