Desplome de la producción petrolera deja por fuera a Venezuela del acuerdo OPEP

La OPEP y los productores aliados al cartel liderados por Rusia acordaron el jueves recortar la producción de petróleo en más de 10 millones de barriles por día (bpd) en mayo y junio
El chavismo convirtió a Venezuela en un cero a la izquierda en la OPEP. El desplome de la producción petrolera, hoy un tercio en comparación con 1998, deja por fuera a la nación de las reuniones que han sostenido los países miembros de la organización y sus aliados para acordar una reducción de la oferta en más de 10 millones de barriles por día para tratar de sostener los precios, que en marzo tocaron su nivel más bajo desde la Guerra del Golfo de 1991 por el impacto del coronavirus.
El colapso del bombeo de crudo en los últimos veinte años, y sobre todo durante la gestión de Nicolás Maduro, lleva a que Venezuela no represente ningún problema en estos momentos de sobreoferta mundial como consecuencia de la caída de la demanda por la crisis del covid-19. Para el país OPEP, reducir su producción sería casi poner punto final a su historia petrolera que se remonta al año 1875.
Al cierre del mes de enero de 2020 el bombeo de crudo venezolano se ubicó en 733.000 barriles diarios, más de dos millones de barriles diarios menos del nivel recibido por Nicolás Maduro en 2013. Hugo Chávez en 1999 recibió la producción en 3,5 millones de barriles diarios.
Esta semana la OPEP y los productores aliados al cartel liderados por Rusia se han reunido para tratar de acordar un recorte de la producción global de petróleo en más de 10 millones de barriles por día en mayo y junio para impulsar los precios, que se han hundido debido a la destrucción de la demanda por la pandemia de coronavirus, informó la agencia de noticias Reuters.
El comunicado del grupo, conocido como OPEP+, dijo que el recorte será de aproximadamente el 10% del suministro mundial de crudo y que espera que otros países como Estados Unidos se sumen al pacto y colaboren con una rebaja del bombeo de otros 5 millones de barriles por día.
La demanda mundial de combustible se ha desplomado hasta en 30 millones de barriles por día, el 30% de los suministros mundiales, ya que las medidas para combatir el coronavirus han dejado en tierra aviones, reducido el uso de vehículos y frenado la actividad económica, añadió la nota de Reuters.
China, cuyo consumo de aproximadamente 10 millones de barriles diarios lo convierte en el mayor importador de crudo, redujo drásticamente sus compras por la ralentización de su actividad industrial, la disminución de vuelos y la menor circulación de vehículos, medidas que ha tomado para contener la propagación de la pandemia.
La reducción del consumo global llevó a la OPEP, liderada de facto por Arabia Saudita, a proponer el 5 de marzo a sus aliados, encabezados por Rusia, recortar la producción petrolera en 1,5 millones de barriles por día. Pero Moscú se negó, pues consideraba que al hacerlo le cedería cuotas de mercado a sus competidores, especialmente a Estados Unidos, el mayor productor de petróleo de esquisto.
Como respuesta, Arabia Saudita decretó una guerra de precios contra Rusia. El reino aplicó fuertes descuentos y planea aumentar la producción de 9,7 millones a más de 10 millones de barriles diarios. Como consecuencia, el lunes 9 de marzo los mercados internacionales vivieron el llamado “lunes negro”, la peor jornada desde la crisis financiera de 2008.