Rusia 2018: Colombia se complica

Los cafeteros cayeron 2-1 frente a Japón y enreda sus aspiraciones para avanzar de fase en Rusia 2018
La selección colombiana tuvo un decepcionante estreno en el Mundial de Rusia tras sucumbir este martes ante Japón (1-2) en un partido que se le puso en contra muy rápido, ya que tuvo que jugar con diez futbolistas todo el encuentro por la expulsión del centrocampista Carlos Sánchez.
Cuatro años después de su estupenda actuación en Brasil, donde llegó hasta cuartos de final, Colombia volvía al Mundial y lo hacía sin su máxima estrella en aquella cita, James Rodríguez, que se quedó fuera del once por molestias musculares. Sin embargo, la auténtica mala noticia para los cafeteros pronto fue otra.
Ni tres minutos marcaba el reloj en el estadio Mordovia Arena de Saransk, cuando Osako le ganó la espalda en un balón largo a Davinson Sánchez, muy desacertado todo el encuentro, y se quedó a solas con Ospina. El portero del Arsenal detuvo el tiro, pero el balón rechazado le llegó a Kagawa, que disparó a puerta vacía. La “Roca” Sánchez estiró el brazo para sacar un gol cantado y ni hizo falta recurrir al VAR. Tarjeta roja y penalti que Kagawa no perdonó.
Agarrada al orgullo de Radamel Falcao, que debutaba en un Mundial a sus 32 años, Colombia se sobrepuso al duro golpe recibido controlando el balón y el “Tigre” llegó a disponer de una gran ocasión, pero el agujero en el centro del campo era demasiado grande y, a la media hora, José Pékerman tuvo que hacer su primer cambio metiendo a Wilmer Barrios por Juan Guillermo Cuadrado, un cambio algo criticado por la entidad del sustituido. El jugador de la Juventus estaba siendo el mejor de Colombia, y era el que le deba salida a un equipo encajonado por estar en desventaja numérica.
Colombia sabía que sus opciones de puntuar pasaban por marcar antes del descanso, ya que en la segunda parte se produciría su previsible desplome físico, y de la misión se encargó Juan Quintero, el más inspirado de los suyos. Poco antes de ir a vestuarios, el jugador del River Plate empató con picardía, lanzando una falta rasa por debajo de la barrera que sorprendió a Kawashima.
El empate premiaba la fe colombiana y penalizaba la escasa ambición de los nipones, que parecían no entender que estaban ante una oportunidad histórica. Debieron de ser poderosas las palabras del seleccionador Akira Nishino en el descanso, porque la actitud de los Samurais fue opuesta en la segunda mitad.
La movilidad de Osako, nombrado mejor jugador del encuentro y un tormento continuo para Davinson Sánchez, y las incursiones de Inui, procuraron un puñado de buenas ocasiones casi consecutivas que se encargó de abortar un inspirado Ospina.
Finalmente fue otro fallo defensivo, el mal marcaje de Arias sobre Osako en un córner, el que permitió marcar al delantero del Colonia, que remató de cabeza solo demasiado cerca para Ospina, que esta vez solo pudo ver cómo el balón entraba tras rebotar en su palo izquierdo.
Para entonces ya estaba en el campo James, que disputó los últimos 20 minutos y dispuso de la oportunidad más clara, pero la defensa japonesa taponó su intento cuando iba a fusilar a Kawashima. Pasado este susto, Japón se limitó a controlar los últimos minutos ante un rival desfondado y firmó un inesperado triunfo que llena de incertidumbre este Grupo H donde también figuran Polonia y Senegal. Colombia complica sus aspiraciones, pero todavía depende de ella misma para clasificar a octavos de final. Deberá ganar los otros dos encuentros ante Polonia, el 24 de junio en Kazán y Senegal, cuarto días después en Samara. Por ahora, los cafeteros deberán lamer sus heridas y reorganizarse para no cometer los mismos pecados que la condenaron en el debut.