Gestión de Rangel Ávalos cerró las guarderías municipales

La gestión de José Vicente Rangel Ávalos no tiene buenos números que mostrar luego de medio año gobernando en la Alcaldía de Sucre, en el estado Miranda.
Por ejemplo, nos informan que en todo el municipio apenas están operativas unas 10 patrullas de policía, y que en las filas de Polisucre se comienza a notar la emigración de los uniformados, y en general de empleados de la institución.
Además, los vecinos denuncian que los programas sociales que había implementado Carlos Ocariz fueron abandonados, incluyendo las guarderías llamadas Hogares para Crecer, que destinaba espacios públicos o privados, operados por vecinos, para dar alimentos subsidiados a los chamos de sectores populares.
No es lo único que quieren borrar: al parecer la piscina del Polideportivo Mesuca fue cerrada y vaciada para arrancarle del piso el viejo logo de la gestión de Ocariz, instalado en azulejos al fondo de la pileta. Lo quitaron, pero más nunca la llenaron. Nadie la puede usar ahora.

Así lucía la piscina de Mesuca hasta 2017
Toda la gestión pública en materia social está dedicada, nos cuentan, a la distribución de las cajas y bolsas CLAP. Es allí donde está el acento de la labor municipal de la Alcaldía de Sucre actual de cara a los barrios y zonas rurales del municipio. Puede ser reduccionista, quizá. Lo importante es que no termine siendo fuente de corrupción.