Directivo de Datanálisis sobre 9D: 27% de participación parece ser demasiado alta

El experto asegura que el chavismo perdió dos tercios de su fuerza desde que murió el expresidente Hugo Chávez
José Antonio Gil Yepes, directivo de Datanalisis, aseguró que le hace sospechar que las elecciones municipales del 9 de diciembre concluyeran con una cuota de 27%, ya que la situación del país le hace sospechar que es un número demasiado alto.
«Si la participación fue de 27%, 15% u 11%, va a ser difícil saberlo. 27% es el promedio de participación de las elecciones de concejales separadas desde 2002 hasta la fecha. En una condición socioeconómica grave y la desconexión de los partidos con respecto a los votantes, hace sospechar que el 27% sea una cifra demasiado alta», indicó.
Esta participación estuvo liderada por los electores de tendencias chavistas, no en vano el Partido Socialista Unido de Venezuela conquistó más del 90% de los cargos en disputa. No obstante, Gil Yepes garantiza que ha habido una sustancial disminución en la popularidad del chavismo, que actualmente es alrededor de un tercio de la que tenían al morir el expresidente Hugo Chávez.
«La población se ha venido desconectando del Gobierno. Se ha perdido más de dos terceras partes del chavismo. El apoyo al PSUV ha bajado del 40% a un 12% en este momento. Es parte de lo que explica la abstención», comentó.
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Por otra parte, le otorga un retroceso similar a la oposición y aún más a los partidos de esta tendencia. Sus estudios asoman que en 2017 un 35% de la población se autodefinía «de oposición», cifra que bajó a un 24%.
«Lo más grave es que la identificación partidista pasó de 27% a 8% para todos los partidos de oposición sumados», resaltó.
Descontento generalizado
Con respecto al ámbito económico, explica que el ciudadano común no está contento. De hecho, una encuesta culminada en diciembre indica que un 94% de los venezolanos perciben la situación del país como «negativa».
“En la encuesta omnibus venezolana, terminada a principios de diciembre, indica un 94% de la percepción de la situación país negativa; esto se explica en función de que estos últimos 5 años hemos perdido el 56% del PIB en el Venezuela, estamos a menos de la mitad de lo que se producía hace 5 años”, aseguró Gil.
El factor económico guarda una estrecha relación con la percepción negativa. El experto argumenta que la inflación de aproximadamente 2.000.000% en 2018 colocan al país y a su población en una posición comprometida.
De acuerdo con el discurso del Estado, los constantes aumentos salariales permiten apalear la inflación y proteger el salario del venezolano. Sin embargo, el ciudadano común no lo interpreta de la misma forma. «73% de los venezolanos dicen que vamos a estar peor con las medidas económicas anunciadas por el Ejecutivo; y en particular, sobre el aumento de sueldo, el 71% de los venezolanos indica que va a tener menos capacidad de compra”, agregó.
Gil comentó que los aumentos estuviesen justificados e incluso podrían ser positivos si estuviesen acompañados por medidas que proliferasen la producción, la inversión privada y el empleo. «Eso significaría una mayor capacidad de consumo y un respaldo al consumo de bienes y servicios», explicó.