HUMO MORTAL

2 El tabaco proviene de una planta originaria de América que, se estima, era conocida desde antes de la Colonia. Fue utilizado en ceremonias religiosas como droga, y para «sahumar» o «limpiar» a las personas; es decir, esparcían el humo de las hojas sobre ellas y lo aspiraban. En 1492, en su primer viaje al nuevo continente, Cristóbal Colón observó que los nativos de estas tierras fumaban las hojas enrolladas o empleando una especie de caña o tubo, llamado “tobado”, de donde –se supone– deriva el nombre tabaco.
3 La nicotina es un alcaloide sumamente tóxico y figura entre los 4 mil componentes dañinos para la salud. Se absorbe por las superficies epiteliales con las que se pone en contacto el humo (boca, fosas nasales, laringe, bronquios, estómago). La nicotina actúa sobre el sistema nervioso central (igual que el alcohol) desencadenando excitación, seguida de depresión. Pero la mayor parte de sus efectos se producen por estimulación del sistema nervioso vegetativo o autónomo, originando los siguientes efectos: aumento de la contractilidad y la frecuencia cardiaca, constricción de los vasos sanguíneos, estímulo de la respiración, incremento de la acidez gástrica, y elevación de los niveles en sangre de glucosa, colesterol y ácidos grasos libres.
4 A corto plazo el hábito de fumar provoca mal aliento, coloración amarillenta de las manos, dedos y uñas a causa de la nicotina; altera la voz; deteriora los sentidos del gusto y el olfato, produce halitosis, caries y acentúa la aparición de celulitis por influir en la circulación de la piel. A mediano plazo, se presentan manchas en los dientes, enfermedad periodontal, estomatitis nicotínica y leucoplasias. A más largo plazo, se presenta cáncer de boca, de labio y hasta de pulmón.
5 Fumar afecta notablemente no sólo al que lo hace, sino también a quienes le rodean. Se sabe que el hábito de fumar de los padres influye en la salud de sus hijos desde antes que nazcan y a lo largo de toda la infancia. Las madres fumadoras tienen un índice más alto de aborto espontáneo y muerte fetal. Sus recién nacidos presentan un peso promedio inferior al de los no expuestos al humo del cigarrillo (200 a 400 gramos menos). El riesgo de cáncer de pulmón en esposas de fumadores es 30% mayor que en esposas de no fumadores.
6 El consumo de cigarrillos aumenta la secreción sebácea, provocando una mayor tendencia a la caspa en el cuero cabelludo y al acné. También disminuye la circulación de la piel y altera su nutrición normal. Como consecuencia la piel empalidece y se pone más amarilla, se deshidrata y se arruga más fácilmente. Por otro lado, La nicotina produce una disminución de la circulación en los centros nerviosos de la médula espinal y en los órganos genitales desmejorando la actividad sexual.
7 El tabaco es responsable del 30% de las muertes por cáncer en todo el mundo, siendo el principal el cáncer bronquial. El riego de tener cáncer es dependiente de la dosis, es decir, a mayor consumo, mayor riesgo. El bronquial es un cáncer de alta letalidad debido al difícil diagnóstico precoz por la aparición tardía de la sintomatología, ya que se requieren hasta 20 años para que un tumor alcance un tamaño de unos 2 mm. Por este motivo, el 50% de los pacientes son inoperables al diagnóstico y de los que son sometidos a cirugía sólo en la mitad de los casos ésta podría ser curativa.
8 El fumador pasivo es aquella persona que, pese a no ser fumadora, aspira este humo. El humo que inhala el fumador pasivo es el de la corriente secundaria, que contiene hasta tres veces más nicotina y alquitrán que la corriente principal que aspira el fumador y unas cinco veces más de monóxido de carbono. Un fumador pasivo expuesto al humo de tabaco durante una hora, inhala una cantidad equivalente a 2-3 cigarrillos. Un fumador pasivo tiene un 20 a 30% más de riesgo de padecer una enfermedad coronaria y cáncer de pulmón.
9 Según registros de la Organización Mundial de la Salud, Venezuela es la tercera nación americana con el mayor consumo de cigarrillos por persona, después de Estados Unidos y Canadá. Es decir, es la primera latinoamericana. Se calcula que para el año 2020, el cigarrillo se convertirá en la primera causa de muerte e incapacidad por encima del Sida, la tuberculosis, los accidentes de tránsito, y suicidio y el homicidio. Se estima que el 55% de los fumadores quiere dejar de fumar. Dejar de fumar es la decisión más saludable que un fumador puede tomar en su vida. La mejoría se empieza a sentir nada más al abandonar el tabaco y va aumentando gradualmente hasta que pasados unos quince años el riesgo de muerte del ex fumador se iguala con el de una persona que nunca haya fumado.
10 El tabaco mata cada año 5,4 millones de personas, una media de una persona cada seis segundos, y es el causante de una de cada diez muertes de adultos en mundo. La Organización Mundial de la Salud asegura que si el ritmo de consumo de tabaco persiste, en este siglo podrían morir en el planeta mil millones de personas a causa de sus devastadores efectos. Asimismo, la OMS calcula que el tabaco matará a 175 millones de personas desde ahora hasta el 2030. Según las estimaciones de la OMS, las muertes relacionadas con el tabaco aumentarán a más de ocho millones anualmente en el 2030, un 80 por ciento de las cuales ocurrirán en los países en desarrollo. Según datos de la OMS, hasta 100 millones de hombres chinos menores de 30 años morirán por culpa del tabaco; en India cerca de un cuarto de las muertes entre los hombres de mediana edad es causada por ese consumo.
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