Migrantes venezolanos a merced de la violencia, la prostitución y la mendicidad

El informe de la ONU describe como un 14% de los venezolanos que huyeron de su país se vio en la necesidad de recurrir a la mendicidad, todo con el objetivo de llegar a ese lugar de destino
De acuerdo al último registro de la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur), para junio de este año más de 4.000.000 de venezolanos había abandonado el país, todos huyendo de la emergencia humanitaria compleja y la difícil crisis política y económica en la que está sumergida la nación a manos de Nicolás Maduro.
La Organización Internacional de las Migraciones (OIM) y la Acnur, estiman que esta cifra alcance los cinco millones para finales de año.
Pero las condiciones bajo las que estas personas optan por salir del país son cada vez más riesgosas, lo que incluso representa un peligro para su vida.
Así lo detalló la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en su más reciente informe, en el que explica que al menos 28% de los migrantes venezolanos han sido víctimas de incidentes que han puesto en peligro su seguridad o la de sus parientes, la mayoría de estos casos ocurrieron cuando aún se encontraban en su país.
Aseguraron que gran parte de estas personan han sido víctimas de robos, perdieron así las pocas pertenencias o cosas de valor con las que pretendían partir de Venezuela.
También detallaron que en el 19% de estos incidentes hubo algún tipo de ataque físico, mientras que un 17% fueron víctimas de algún tipo de amenazas o intimidaciones.
Pero esto no es todo lo que pasan los migrantes venezolanos en la larga ruta para huir de su país, bajo condiciones de vulnerabilidad que de acuerdo a organismos internacionales como la ONU, los hace un blanco fácil para las bandas criminales, incluidas los grupos de tratas de personas.
Rutas para sobrevivir
El informe de la ONU también describe como un 14% de los venezolanos que huyeron de su país se vio en la necesidad de recurrir a la mendicidad, todo con el objetivo de llegar a ese lugar de destino que tanto anhelan para dar un cambio positivo a su vida.
El “sexo por supervivencia”, es otra de las opciones que han tomado muchos migrantes, ante la falta de dinero y la imposibilidad de adquirir alimentos, abrigos y aunque sea un lugar donde pasar lo noche en su largo camino.
Para este informe la Acnur realizó 7.846 entrevistas a individuos y familias que representaban en total a 19.600 venezolanos, que se encuentran en Colombia, Ecuador, Perú, Chile, Argentina, República Dominicana, Brasil y Uruguay.
La mitad de todos los entrevistados dijo que al menos un miembro de su familia estuvo o está en riesgo debido a su origen o porque tuvo que recurrir a la mendicidad, el sexo por supervivencia o porque hubo que enviar a niños menores de quince años a trabajar.
Futuro incierto
La Organización de las Naciones Unidas explicó que de los cuatro millones de migrantes venezolanos al menos un 34% no tiene ningún tipo de permiso de entrada o de estadía en el país donde fueron encuestados, muchos de los casos por haber entrado de forma irregular o porque el que tenían expiro.
Esto vulnera las condiciones de estas personas, limitando considerablemente sus posibilidades para acceder a un empleo estable, el acceso a los servicios públicos, a la salud y a la educación.
Solo un 29 % dijo tener una visa de turista, el 20 % un permiso temporal y sólo el 4 % un permiso permanente.
Para la portavoz de la ONU Liz Thorossell, la restricciones fronterizas aplicadas por diversas naciones para limitar a los migrantes venezolanos, así como la petición de un sinfín de requisitos para estas personas, puede empujar a estos ciudadanos a recurrir al uso de “rutas irregulares y exponerlos al tráfico de personas”.
Dentro de la complejidad de la inmigración venezolana en Sudamérica parece que la opción de pedir la condición de refugiado no es la primera opción de la mayoría, en parte debido a la desinformación.
Sólo el 15 % de los entrevistados había solicitado asilo, aunque otro 26 % expresó su intención de hacerlo también, mientras que la mayoría de los que no han utilizado este procedimiento es porque no lo conocen, mientras que otros creen que si lo hacen ya no podrán regresar a Venezuela.
Acnur recalcó que a pesar de que una minoría ha presentado formalmente una petición de asilo, los sistemas que lo gestionan en cada país están saturados por la magnitud del flujo de venezolanos.
Con información de EFE